viernes, 18 de noviembre de 2016

TRES LECTURAS

Me preguntaba mientras caminaba de regreso a casa, algo de la calle me puso delante del interrogante: ¿ qué será del libro de Blake, tapa amarilla, del tamaño de un breviario de niño que toma la comunión, que olvidó Cata? Tantos carteles amarillos y la idea de que dios pertenece al mismo color, digo, pertenecer a esa frecuencia de luz y no ser un color porque sí. Pero Tata es grande y pertenece, o no, porque a él  le es indiferente formar parte de la  dialéctica imberbe  a la que recurro sólo para llenar renglones y agotar las cuadras que me separan de mi casa, allá, en la otra punta del pueblo.
Llego y voy directamente a la biblioteca en busca del volumen ¿ Dónde lo metí ?¿Esto  debería estar ordenado ? Autor inglés, signatura topográfica... pero bien, no estamos en una biblioteca.
 La busca lleva su tiempo y hurgar  en los estantes  me inspira, entonces decido hacer lo que hago cuando estoy al divino botón: desempolvar libros, registrarlos, ver si en su interior no dejé un vuelto para los puchos y cosas por el estilo.
 Encontré estos libros, algunos leídos otros sin terminar:

1.El traductor de Salvador Benesdra, Eterna Cadencia. 
Tras leer reseñas positivas, biografías del autor y panegíricos de todo tipo decidí comprarlo y encararlo. Un libro gordito con buena tipografía, en eso no falla Eterna Cadencia. ¿Qué cuesta entrarle? Mucho, hay que darle un changüí de 60 páginas como mínimo, vale la pena. La historia hace slalom, sube una cuesta, se arremolina, empuja al lector al límite de la incomprensión para luego meterlo en un bálsamo hasta que se pudre todo de nuevo y ...  hay un toco de situaciones que la vuelven densa, oscura y tan impactante qué no sé que bicho me picó que no pude continuar. 
Algunos elementos que aparecen en esta historia, considerada por varios autores, como LA NOVELA Argentina de los últimos 20 años :
-Hombre que trabaja en editorial progre es despedido.
-Lucha gremial, troskos y afines.
-Amor enfermizo con chica adventista.
-Una estadía en el Borda.
-Perversión.

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2-El mar de John Banville. 
Las historias de mar son un bajón siempre. Es el entorno, la arena, la sal. No importa la estación del año, la casa de mar siempre tiene historias tétricas para contar y si no las cuenta el presente, el recuerdo soterrado regresa arrasador.
Volver al pueblo costero, después de un tiempo, a visitar los fantasmas del pasado, no me digan que no, tiene mucho que decir. 
Banville es un avezado escritor que maneja el registro melancólico al dedillo ( ¿existe ese registro ?).
El mar es una historia familiar, de niñez, iniciación, muerte de los seres queridos y por último, enfermedad y reparación de vínculos. Banville y su prosa encantadora.

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3- Río de las congojas de Libertad Demitrópulos, Fondo de Cultura Económica, 2014.
Leo en el prólogo  (escrito por Piglia) " En la literatura, se sabe, el efecto de verdad depende del lenguaje. " Lo cual es cierto.
 Las primeras líneas de la novela citada impactan y no es la tipografía ni nada por el estilo sino que  estamos ante una escritura que trata de correrse del molde convencional y convertir a la lectura en una experiencia lingüística de colorido y sonidos ajenos a lo normal; acostumbrados, quizá, a leer  novelas traducidas al castellano, donde el narrador se presenta prolijo, claro,  sin dejar dudas en el relato o sumido en una literatura nacional de corte costumbrista donde prima el qué ante el cómo decirlo.
Río de las congojas es primero un torniquete que ajusta y molesta hasta convertir el ceñido en una confortable posición en la que las palabras ( onde y otras estrafalarias y en desuso ) conforman un decorado de relucientes piezas que se desparraman en el jardín de un excéntrico.
Emparentada con  El entenado de Saer y Zama de Di Bennedetto, la novela de Demitrópulos no se viene con chiquitas.

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viernes, 25 de marzo de 2016

Repaso de lecturas


Cuento los cuadernos Rivadavia. Son como 19.  Desde el punto de masa infinita, pasando por la revolución libertadora hasta la asunción de MM.
El año pasado encontré una serie de cuadernos R. temáticos, con tapas de los años 30 y fechas emblemáticas. Estaban caros, compré dos solamente.
Ahora tengo un cuaderno de hojas rayadas, tapa celeste, réplica de los años 70?. Prefiero los de hojas lisas, tapas amarillas.
A mí me parece que Rivadavia fue medio garca, no sé Laprida, la otra marca de cuaderno, cómo se comportó en la historia argentina.
Durante un tiempo escribí en un cuaderno Gloria, una  lágrima de objeto de librería. Se ajan las hojas, se sueltan  las tapas y se vuelven hepáticos en menos de un año.
En esencia, el cuaderno Rivadavia pretende ser un diario de lectura, pero describirlo así es pretencioso.
volver a escribir sin borronear

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Repaso de lecturas.( extractos del QR )
 Estrella distante- Bolaño, Anagrama- libro magnífico aunque breve, 147 páginas de historias  donde desfilan, vuelan, trepan, huyen poetas descarados y asesinos. El golpe del 73 en Chile inicia un escenario de persecución, atrocidad y locura. Cualquier coincidencia con la historia argentina es casualidad castrense. La distorsión se da en todos los ámbitos y los que ahora gobiernan e intentan poner orden no hacen más que embrutecer.
Bien podría haberse llamado esta novela Historia de un hijo de puta pero sé que este tipo de títulos solo atrae a Pron y a su editor. Me atrevo a decir que por momentos el poeta mal bicho de ED presenta a sus asesinatos como  instalaciones y proclama a sus crímenes como  obras de arte ( nunca leí a De Quincey )
Novela de poetas que vuelan cazas de la segunda guerra mundial, lisiados, eruditos, detectives, muchas revistas literarias, itinerarios por países europeos, exilio, generales de la Revolución Rusa y la vendetta.

Y ahí estaba, en pleno verano leyendo al chileno, tumbado en la arena, cuando en un  paseo por la playa me topé con una lectora de Bolaño. Estaba sentada en una reposerita de esas que son como una ele chiquita que  encuentran equilibrio en un solo punto. Actué  como si me hubiera encontrado con un hincha de Boca; iba a tenderle la mano en señal ¿ señal de qué ? bueno, al menos decirle : que buena onda Arturo Belano y Ulises Lima! ( de los más salame ) en busca de  la poeta Tinajero por un México violento; quedé ahí, imaginando la escena: el hombre ridículo que intenta comunicar algo a la lectora-Bolaño. Le dije algo al pasar que no la asustó, porque la gente se asusta si un extraño se le para al lado y le sale con fritas. ¿Y vos quién sos ? ¿qué bicho te picó ? ¿acaso la gente no puede leer a Bolaño sin despertar curiosidad ? No podía hablar de la simultaneidad de lecturas. 
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 Después están los dos libros de William Goyen que imponen sus atmósferas cargadas de extrañeza.
 Goyen  coquetea con la rareza: mujeres barbudas, el abuelo saltimbanqui, el profesor enano que huye de las piedras de sus ocasionales alumnos a refugiarse en una casa de muñecas, el ermitaño que trepa a lo alto ¿ Qué buscan los personajes de Goyen ? ¿ Compasión ? ¿ Redención ? 
Goyen pone el foco de su narrativa como Arbus el objetivo de su cámara, en el costado inesperado de las personas. Arbus utilizando la técnica del flash, Goyen lanzando agua sobre la superficie para que aflore el salitre de sus conductas inopinadas.
Goyen amigo de Capote, admirado por Joyce Carol Oates y reflotado por editorial La compañía. 

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Imposible no entrarle al Murakami del verano. Estaba ahí,  en el quinto peldaño de la escalera, aguardando su tiempo de ser leído. Pero los cuentos de Murakami no son una premura. Urgente es correr al baño, llenar el tanque de nafta en Choele Choel, espantar los tábanos en el lago Guillelmo, salar el matambre que se cocina vuelta y vuelta.
Tuve la oportunidad de leer una reseña de Hombres sin mujeres en el blog de Pollo. aquí , como siempre, original y completa.
Samsa enamorado es el cuento que más llama la atención. Mucho se escribió sobre Gregorio Samsa y su metamorfosis, algunos llegaron a dibujar el insecto con la descripción del cuento original y se sabe que ¡ni parecido! a una cucaracha es el tal Gregor. En el libro de Morábito, El idioma materno, el autor da cuenta de la angustia que siente Samsa al no poder ir a trabajar con ese aspecto. Murakami invierte los términos, se pone un tanto goyenesco, ya no es un hombre bicho sino un bicho hombre que al despertar no sabe dónde está, quién es; tiene un apetito voraz, come con la mano y cosas afines que le sucederían a un bicho que se convierte en hombre de la noche a la mañana. El narrador idea una situación :  la visita de una cerrajera jorobada a la casa donde despertó el hombre reciente. Samsa, se supone que no conoce a las mujeres, se pone tieso es decir : llave, cerradura, campo semántico...
 No cuento más pero no es lo que parece.
El cuento Kino puede que se parezca al Murakami que conocemos. Hay elementos fantásticos hasta debajo de la cama. Hay una tía protectora, un hombre de pasado innombrable ( me parece que se me están mezclando los cuentos ¿ importa ? ) una mujer rara y la malicia que anda dando vueltas.
Mi recuerdo vago de los otros cuentos que conforman Hombres sin mujeres, Tusquets, 267 páginas, no me permite que avance.


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martes, 12 de enero de 2016

El idioma de Morábito y sus temas

El idioma materno de Fabio Morábito, editorial Gog & Magog y  de paso digo que Morábito ha sido mi descubrimiento 2015. 
No sé cuál es la política de las editoriales en cuestión de diseño pero la tapa de El idioma materno se parece a un libro de didáctica de la matemática. Prevalece el color azul-gris con marco rosado y las letras del título, Arial, están pintadas individualmente: la E amarillo, anaranjado y azul; la L celeste; y así, caprichosamente, hasta la O.

¿ Didáctica de la matemática ?



El texto de contratapa es toda una declaración de principios, una poética de Morábito.  Las reseñas suelen exagerar, subrayar, hacer hincapié, zalamerear; no obstante, Morábito sigue siendo sensacional. Crean.
 A los hechos de lectura voy a intentar remitirme.
Ya me había cacheteado Morábito con su libro de relatos La vida ordenada. En ellos se presenta la potencia de un estilo despojado de firuletes, el narrador va al grano, en un aparente viaje lineal. 

En El idioma materno el autor saca  chapa de poeta ( aclaro, leí pocas poesías de Morábito ) y entonces ¿ cómo sé que pone la credencial sobre el tapete ? porque lo vive diciendo. ¡Ey, acá!

El idioma materno reúne escritos breves, artículos de página y media que tratan de diversos tópicos que van desde la infancia, el ejercicio de la literatura, la pasión por la lectura y la reseña curiosa.
También encontramos la historia del hombre que leyó Ana Karenina sin querer hacerlo, como allanando el terreno; suele ocurrir con los clásicos, prepararse para ingresar y cuando menos  lo pensás o en el mismo momento de la lectura decís: no,  todavía no estoy leyendo Ana Karenina, es sólo una antesala.
Las vivencias de Morábito desprenden un halo de extrañeza
¿Es Pulgarcito un maldito cretino que se confabula con la madre para salvar su mini  pellejo? ¿Hasta dónde el hermano del medio no es el verdadero héroe de los cuentos tradicionales ? ¿ Por qué Kafka nombra con una sola letra a su personaje principal ? ¿ Siguen las olas del mar rompiendo en la costa cuando ya no hay veraneantes ?
Su temario continúa con historias de : Filoctetes, Paris, Troya, Vallejo, Dostoievski y más.
Ideal para las vacaciones o para cualquier momento, qué tanto¡

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El Verano parece un espacio en el que caben todos los libros . Uno elige y hace acopio de novelas, cuentos, poesía y hasta se atrevería con un ensayo. Sin embargo, a medida que los días corren y ! cómo corren los desgraciados¡ que amanece lunes (y no vas ni por la página 15) cuando el domingo te saluda orondo, por no decir que la vida se te pasa intentando leer En busca del tiempo perdido o Las mil y una noches o el que quieras, aunque no hay que escatimar en títulos, total...
Había trazado mi plan lector a mediados de noviembre. Uno de Fogwill, uno de King, El castillo ( que siempre dejo en la misma parte ), unos poemas y el que cayera del cielo.
Pero verano me hizo un guiño y me dejó leer,  en esos ratos de calor inclemente,  algo de Morábito, poemas de Bellessi y en espera:  Estrella distante de Bolaño, un libro de artículos de Villoro y el libro que venga.


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Recientes comprados pero no leídos

 Compré dos libros. A uno lo tengo en la mochila, al de Michel Houellebecq, El mapa y el territorio porque Sumisión, su último gran éxito de taquilla no me interesó y después vino lo de París y todo el mundo lo citaba y quedó fuera de juego, pero no me importa, porque la literatura sigue y París es uno solo y no es una fiesta ni se acaba nunca.

El otro libro es de Vanoli y creo que le pifié. No voy ni para atrás ni para adelante. Está ahí. Creo que la novela debe decantar al menos unos 20000 años pero para esa época los turcos habrán quemado mi biblioteca y mis almas posteriores a ésta, la actual,  la proclive al vagabundeo de líneas, andarán por otros rumbos: en una zafra o aprendiendo taquigrafía; sí, eso creo.

Resulta que ahora no me parece incorrecto subrayar los libros nuevos. Es más, me compré un resaltador amarillo flúor muy apropiado. El procedimiento es fácil. Leer e implementar un método selectivo que se basa en varios criterios que el azar pone delante como él solo sabe hacerlo. Maldito azar perfecto.
Reviso lo que subrayé y me resulta irrelevante. ¿ y ahora ? jódase.
¿En qué estaría pensando? ¿En qué se piensa mientras se lee? Porque se pone la atención no solo en la trama sino en la periferia, sobre todo si se lee en un colectivo, tren, cuarto propio o prestado. ¿Está lloviendo afuera o adentro del libro? El hombre que lee su muerte. El que se va al paraíso y por las dudas se trae un souvenir de allá para que le crean y, no jodan, para creérsela el mismo. ay, de las realidades alternativas¡¡¡ay de lo que se confunde¡¡¡ ay de la película perfecta del lector¡¡¡

El libro como arriero. Título de zamba . Arrea el libro como uno de esos instrumentos que se usan para juntar las hojas del patio en otoño. Bueno, las hojas y la mugre que se acumulan por efecto de la entropía. Con este concepto de la termodinámica quedan zanjadas todas mis posiciones acerca de la vagancia de limpiar el patio: es la entropía suegro lo que Ud. ve acá, no es desidia. Pero los ojos del suegro están más allá de los conceptos de la física ¿clásica?

Decía algo sobre los libros comprados.
El mapa y el territorio despliega la historia de un pintor que primero fue fotógrafo. Obvio que el tipo tiene la mejor mina del mundo. Esto sucede en las novelas también. Yo pensé que solo funcionaba en las películas tipo Hollywood o en los videos clips de los rockstar. Bueno, me equivoqué. En esta novela hay un caso así.
Todo parece precipitarse en la historia. Pintor conoce a mina infernal en fiesta Vip. Ella es ejecutiva, él, ya lo dije. Y por esas cosas del deseo urgente, como quien no quiere la cosa, de pronto están en la casa desastrosa del pintor, todo tirado por el piso. Entonces ella advierte que él está, lo que se dice, al palo y Dios se presenta en su forma luminosa. Hasta ahí llegué en la amorosa historia que continúa en las páginas restantes que contaré después, si la memoria me ayuda y los astros se configuran, a mi modo de ver, decentemente.
En el medio de todo lo que acabo de contar hay elementos que engordan la trama. La historia de la flia del pintor. Evolución artística. Período en el que él se dedica a la fotografía. Salto a otra forma de arte: la pintura. ( continuará...? )











jueves, 22 de octubre de 2015

Entrada con sueño de 2011


Que fluya la conciencia y se desbarranque por ahí, empujando con ella, las imágenes del trayecto.

Imagina que este sueño estará por acabar ahora, cuando abra los ojos y encuentre las cortinas azules 

de la habitación. Sin embargo se va adentrando, cada vez más, por un camino en cuyo perímetro una

 vegetación espesa sofoca la determinación del caminante,

 obligándolo a continuar por el hilo de grava que lo lleva a 


un sitio desconocido.





Ahora reconoce el ruido de las suelas en el piso, el silbido de la respiración entrando y saliendo, el chasquido de las ramas, la vibración de las hojas. Hay algo allá.  El camino se ha angostado. Es una piedra blanca que brilla y refleja la luz de un día nublado. Sale agua por un hueco de la piedra, no parece estar libre de pestilencias y de los colores que le ofrece el paso del tiempo, hay coágulos violáceos.




Descansa junto a la piedra. La vegetación próxima parece comerse todo intento de penetración. Las ramas se ven fuertes e insondables. Pero en sueños...




De algo está seguro, el sueño no puede durar más de lo que el sol traza en el cielo y ya  asomó la luna. El agua de los brazos se mete adentro de la piel y corta. Está desnudo. 


Vuelve una y otra vez a esta tierra que al parecer le quedó 
de una película de la infancia.


Es una pésima película habitada de lugares comunes y 

musgos de terciopelo.



Que blasfemia de sueño¡ Tan malo y repleto de vapor como película clase B.



Lo ve caminar por la plaza que separa el cine de lo que era su casa, una construcción vieja de puertas altas y vidrios repartidos, una noche cualquiera de otoño, con el río a lo lejos que refleja las luces del pueblo al otro lado del agua.

sábado, 3 de octubre de 2015

Una entrada repetida

Le puso palabras a todo lo que pensó pero no siempre fue así, otras veces resulta ser un bicho movedizo y frío que se mete adentro del cuello de la camisa y coletea. 

Le pone empeño a lo que refiero, pensar qué palabras van directas y cuáles dan un giro o menguan. Para ello cuenta con un anotador inútil y cada mañana, a la hora del café que la costumbre ha colocado a las 7am, realiza el registro. Una lista de palabras, una debajo de la otra, con rigurosa disciplina. Qué vida aburrida, apelmazada. Y no es que ha perdido el interés por disfrutar los instantes, es más fuerte que él, la garganta se le cierra y a veces piensa si no tiene algo en el píloro o cualquier esfínter ubicado justo ahí, en la garganta y el pecho que se le cierra como si hubiera tragado una  droga hiperfuncional:  la orden precisa al cuerpo.

 Hace noches que viene soñando con su infancia. Le da por rachas: soñar la infancia quiere decir problemas; es que la edad adulta no es más que la repetición de las conductas aprendidas en la niñez, anotó en letra mayúscula.
Era eso. Soñó con el satélite, que no era precisamente eso.

Si tuviera que realizar una investigación sobre la caída del SKAYLAB,durante el invierno del 79, creo que lo frenaría el hecho de que ya hubo un tipo que se dedicó a escribir un relato sobre eso, pero durante el estío español. Ellos, los europeos, tuvieron la oportunidad de verlo caer de noche, un verano, miles de fragmentos amarillos y brillantes desperdigándose por el cielo y depositándose en territorio australiano .

En el Carmen el asunto fue otro, entre la caída del SKYLAB y la profecía apocalíptica de los evangelistas del fin del mundo, nuestro obsesionado catalogador de palabras sufrió el claro efecto de la niñez : creer.

 La fachada del pueblo no ayudaba, el ladrillo descascarado de la iglesia, la escuela de curas y de las monjas, parecían no soportar otro aguacero. 

El eucalipto de la plaza mayor en cualquier momento se venía abajo y la casilla de madera de los taxista se prendía en llamas por culpa de un quemador precario. Para mal del momento, días atrás, una furgoneta repleta de personas vestidas de caballeros de la mesa redonda habían irrumpido al restaurante de sus padres haciendo un pedido unánime: bife a caballo.

El SKYLAB era una masa de chatarra de 40 toneladas que se venía bajo por decrépita. Me parece que hubo gente que pasó por allí a tomar algunas notas para luego seguir viaje alrededor de la órbita de la tierra, pero caerse sobre la gente ya es un despropósito. Según investigó el oriundo del Carmen, era tanta la incertidumbre que se vivía en EEUU que se apostaron grandes sumas de dinero en declarar en qué estado de USA caería, pero la justicia llegó antes y la banda de desalmados ¿qué pasó con la banda de...?
NO cayó el laboratorio celestial en tierra sino en el Índico, algunos aseveran que fragmentos del satélite cayeron en sus patios.
Nuestro asimilable habitante patagónico quedó trunco con su historia por culpa de otro terrestre en notar la caída del SKYLAB sin embargo esto no termina acá. No


sábado, 26 de septiembre de 2015

Uno de poesía: Idea Vilariño

¿Qué es esto de leer poesía?  No puedo evitarlo. El gobierno manda libros de poesía a mansalva y hay que hacer el trabajo de abrir las páginas, mandarle los sellos correspondientes, mirar el libro, sopesarlo, olerlo, tantearlo; la textura de las tapas invita. También la foto del poeta o poetisa, casi siempre extrañas, sacadas de baúles de amigos peleados.
La labor me puso delante de En lo más implacable de la noche de Idea Vilariño, editorial Colihue y lo tengo ahí como a un maldito I CHING. Lo abro y ¿cómo  tratar a la poesía ? 

Idea Vilariño, amante de Onetti, empecemos por ahí. Entonces, esta frase arriba, al comienzo.
Onetti amante de Vilariño, puede ser una opción taquillera si recordamos la estampa del escritor uruguayo apuntando con un bufoso al fotógrafo.

La poesía de Vilariño no celebra el entusiasmo, la luna, el oro, las partes del cuerpo ( solo las nombra ). No recurre a la miel del amor. No fantasea con el paisaje  ni con el momento. No. Vilariño mete su mano en un tiesto de tierra gorda y encuentra humedad, desamor, el paso de la vida, desazón. Pareciera que el reloj inefable del tiempo lo tuviera frente a su mesita de escritura, la siguiera como una sombra, le dictara sus ásperos versos. Sin embargo, si hay indicios de amor chabacano en su poesía, se camufla y articula en la estructura de sus versos de aparente simpleza. De real simpleza costosa de hallar. Ser invisible y estar poderosamente presente.

Vuelvo a leer los versos de Vilariño:

Por qué /aún/de nuevo/vuelve el viejo dolor/me rompe el pecho/me parte en dos/me cubre de amargura/Por qué/hoy/todavía.( Por qué )

Olvidado/perdido/no leído/no abierto/estrujado y al fuego/fugaz incandescencia. ( Este papel mi vida )

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En la red encontré este.
Qué horror
Qué horror
si hubiera dios
y si esas dos estrellas
pequeñas parpadeantes y gemelas
fueran los dos ojitos
mezquinos
acechantes
malévolos
de dios.
Imagen tomada de internet.
Que guapa Idea

De un paseo por los blogs

De un paseo por los blogs