sábado, 22 de marzo de 2014

Otro de Kawabata

Eguchi tiene 67 años y a diferencia de sus amigos y conocidos todavía es un hombre. Parece ser que sus amigos no funcionan y su búsqueda de recuerdos por la juventud perdida y la belleza que otrora asían se convirtió en un titulo cinematográfico: búsqueda implacable.No recuerdo el nombre del personaje que le pasa a Eguchi el dato de una casa que está al pie de un acantilado con rompientes donde le ofrecen un cuarto y una mujer dormida, inducida por tranquilizantes, para pasar la noche junto a la joven.

 
Imagen tomada de Internet



 Eguchi siente una curiosidad que raya con lo prohibido. No obstante y para saciar su implacable deseo, visita la casa. Comprueba que la chica con la que le toca dormir esa noche no alcanza los 20 años. Eguchi sabe que hay una regla de oro, no puede mantener relaciones con ella, solo debe mirar, tocar y lo que se plazca hacer. A él lo único que le sucede es un continuo despertar de recuerdos: una gotita de sangre en un seno, las flores de un cerezo, las hojas del arce tiradas en el piso, la historia triste de una de sus hijas.
Pasar la noche junto a una joven dormida le corroe la moral también el sueño.
Eguchi realiza varias visitas a la casa de las bellas durmientes. Todas le traen recuerdos que están vinculados con la naturaleza que circunda al cuarto, forrado con una tela color carmesí.
La casa de las bellas durmientes de Yasunari Kawabata, otro de sus incursiones por el erotismo y fantasía de un hombre en el otoño de su hombría.

sábado, 15 de febrero de 2014

Lo del parque

La señora leía el libro en el parque. Sentada en uno de los bancos construidos con listones de madera pintados de blanco, las grietas de la madera, los bichitos encajados en los huequitos, la mujer que leía en el parque y lo hacía en voz alta. En la primera vuelta advertí que se trataba de un libro de Sergio Chejfec por la tapa de los cisnes en el agua. En la segunda me propuse chusmear antes de dar la vuelta a la esquina, torcer la cabeza lo menos posible para no parecer insolente. La imagen de la mujer leyendo se movía como un cuadro cubista primero de frente, pero lejana. De perfil en la cercanía del sendero interior donde se hallaba el banco y luego de espalda, cuando yo miraba hacia las vías, la columna alta de tamarisco medio rojizos y el poniente. El hombre que corre en círculo a la mujer que lee a Chejfec en voz alta.
Yo conozco a la mujer que lee en el parque, vive cerca de mi casa además fue profesora de catalogación en la carrera de bibliotecario.  Reconozco que no es habitué de las bancas, los que andamos siempre nos saludamos en los diferentes senderos en lo que nos encontramos: la chica de cola de caballo que corre a buen ritmo, el abuelo con pantalones de gabardina y zapatillas blancas ( en un libro que leí hace poco el traductor hubiera colocado unos tenis blancos ) y los tipos de siempre que viven a dos cuadras a la redonda. Me pasa que tengo como hechos concatenados. No siempre fue así. Antes tenía presentimientos, sabía en qué hilo bajaba la araña del parral como en la novela de Levrero pero no soy místico. Me suceden coincidencias: por qué esa mujer leía a Chejfec si yo antes había estado chusmeando un artículo sobre su último libro La experiencia dramática? No tiene mucho que ver, pero quién lee a Chejfec en el parque. Y la vez que encontré un par de auriculares en una de los bancos del parque mientras elongaba las piernas y cuando llegué a casa Biber me dijo te llamó fulana dice si no viste su teléfono, no lo encuentra por ningún lado. Alguien encuentra un par de auriculares otra persona pierde un nokia castigado por el tiempo, hechos consecutivos y coincidentes. A veces pienso que propongo los hechos y suceden, soy un maldito mago pero debería haber podido hacer muchas cosas y no fueron. No se en qué cuaderno rivadavia escribí lo que me pasó con la gata. Una alumna me trajo en una cajita tres gatitos para que elija uno, nos quedamos con una gatita blanca y negra. En la nariz se le forman cuatro triángulos, ese es su seña particular. La gata era delgada y con los pelos como pegados al cuero. Ahora es un animal peludo y grueso como una bola, la gata gliguer y su espectacular cambio de forma. Biber me dijo una vez algo que yo también había pensado: esa gata se transformó en nuestro imaginario gatuno.

lunes, 27 de enero de 2014

Lecturas antes del verano

No fue lectura de verano sino de mediado septiembre o quizá antes. Yo venía de escuchar y luego leer las traducciones de unas canciones que me solicitaban atención para advertir que esas letras se basaban explícitamente en el factor críptico, en el videoclip con imágenes editadas con colores estridentes y mucha cámara lenta hacia atrás. Es la tendencia pensé. Así como ocurre en la música la literatura no escapa. Es por eso que hay veces que nos topamos con libros que son complejos de desentrañar como es el caso de Agape se paga, especie de historia de la pianola y demás hierbas circundantes. Otras veces nos  hallamos frente a la exploración de un objeto hasta su detalle ínfimo, como un agotamiento o una búsqueda exacerbada de lo obvio: descripción de una plaza o de un colectivo como es el caso del libro de Gandolfo.
Qué cosas pueden ocurrir arriba de un colectivo, qué imágenes copadas se nos presentan desde la butaca del lado de la ventana, habrá sitio para el enamoramiento, el encuentro con una mujer bella e inteligente pero no solo eso además que de bolilla. ¿ y qué tal está el tapizado, el cuero hará transpirar?. Menos mal que ahora el aire acondicionado es  un sonido más del ómnibus, un traqueteo novo. Una vez que nos instalamos en el cole, picado el boleto, sacamos el libro de la mochila, ese mamotreto de mil páginas del que perdimos el señalador. Otras veces preparamos el mp3 con un poco de Los cafres para que  las ondulaciones que suele tener el camino se integren al movimiento de la música sino nos predisponemos a escuchar el compilado que dejó alguien para escuchar y hay de todo hasta una versión del conocido himno de Sergio Denis Te quiero tanto pero con una variedad; te quiero tonto, muy divertida . A mi particularmente en los viajes me da por la música tranqui, con muchos colchones y melodías repetitivas como Bluebird off hapinnes, ahí ladeo la cabeza hacia la ventana y el paisaje por más que sea una letanía patagónica se torna un familiar en apuros pero que por dentro está solucionando el problema. No dejo que la depre avance, corto enseguida. Y entonces viene la película, trucha o de cd grabada con algo de dignidad digital, casi siempre una película ligera pero que no deja de ser un entretenido elemento para el sueño. Ah que sería todo sin la dualidad ...y las estaciones de servicio para comprar jugo baggio.
 
Imagen tomada de Internet.
De todo eso versa este libro de Envio Gandolfo pero estoy seguro que me olvido de algún tópico: viajes con lluvia ? por qué viajamos ? empresas de colectivos ?
Editado por Interzona, Ómnibus de Elvio Gandolfo.

lunes, 20 de enero de 2014

Lectura de verano

 Hace poco terminé de leer Un yuppie en la columna del Che Guevara de Carlos Gamerro, novela que compone una trilogía junto con Las islas y La aventura de los bustos de Eva. Esta trilogía es imperdible, asi con todas las letras: desde el comienza de la historia en la década de los 90` pasando  por la guerra de Malvinas hasta quedarse buena parte en los 70`, abarcando casi 30 años de complicada historia argentina.





 El ocasional guerrillero  Ernesto Marroné que hace su tercera aparición ( es esta novela se comporta de manera muy hijodeputa ) esta vez va a lucir  uniforme oliva para incursionar con montoneros en el Delta. Marroné, hombre de negocios, lector acérrino de libros para ejecutivos de la talla de Como ganar amigos e influir en las personas( o algo por el estilo ) o El don quijote de las finanzas, se lanza a la aventura como por un tubo. No hay nada mejor que un libro de este género para los días de verano: que regalo son sus deliciosos diálogos literarios acerca del complicado Tres tristes  tigres, Cobra o su alucinante repercusión que le cae encima con 100 años de soledad. Marroné prometerá a su ocasional amante? alguna vez leer En busca del tiempo perdido ( y se lo verá cumplir su promesa en Las islas, metido en un baño ). La novela tiene un capítulo  titulado Adiós a Dale Carnegie en la que repasa sus lecturas isleñas como Ana Karenina, Papa Goriot, El aleph y otros con acotaciones interesantes. Marroné se convierte en el delta un guerrillero lector pero también escritor como el mismísimo Che.

No voy a dar pistas sobre su trama pero si voy a decir que Marroné tiene una misión que lo llevará a tomar contacto con la guerrilla, escribirá un diario, por momentos intentará ser  el  Che y resolverá la misión  de la manera más inaudita o no. 
 ---------------------------------------------------------------------

Pd: fui especialmente a esa librería cercana a las vías y la barda a buscar un ejemplar de Las islas de Gamerro que estaba en una mesa de usados pero era lógico, ya no estaba. Era un libro gordo editado por Norma en buen estado. El único sobreviviente de los usados es un libro de Antonio Lobo Antúnez que desconozco y que dejé en ese cajoncito. Luego, hurgueteando en sus estantes di con un ejemplar de Un yuppie en la columna del Che Guevara, presumo que el lector que adquirió Las islas encargó los otros dos tomos de la trilogía y éste quedó esperando. No me quejo, tengo los otros dos restantes.

-----------------------------------------------------------------------
La chica de la librería escuchaba una versión de Viajando hacia el este inocua.
------------------------------------------------------------------------
Los pibes del video tenía al mango un video de youtube de Haerts que, ayudado por la potente voz de la cantante nadie escuchaba un pedo.
-------------------------------------------------------------------------
Hace días que doy vueltas con Pájaro de celda de Kurt Vonnegut. Ya voy a terminarlo.







domingo, 22 de diciembre de 2013

Trenes, vías y un avión

 Así como canta de manera socarrona Luca Prodan en La rubia tarada "...¿te gustó el nuevo Bertolucci ? " a mi el nuevo Murakami me pareció repetitivo y con una historia chata ( alguien de la biblioteca me dijo que le cambiara una vocal a ese último adjetivo ). Leox de devolución y préstamo, comenta algo muy cierto, Murakami quiere actualizarse con sus personajes y lectores introduciendo en la trama de la novela a facebook y twitter. Aunque está bien, lo que antes hacía Usikawa de manera siniestra, sin escrúpulos y por dinero ahora las herramientas de la web se ocupan del trabajo del investigador privado.
Murakami eligió el tema de la muerte y de la amistad en la adolescencia para construir Los años de peregrinación del chico sin color. ¿Cómo es eso que todos tengan un color menos yo? 
Entonces qué vemos es esta nueva novela: para comenzar hay un grupo de cinco compañeros inseparables hasta que Tazaki decide irse a Tokio a estudiar . Los demás se quedan. Hay tres chicos y dos chicas de las cuales una es bella y toca el piano, por ende hay música, esta vez es Liszt. De pronto y sin explicaciones el grupo decide romper con el protagonista, Tzukuro Tazaki, quien y tras el desaire ve a la muerte como una opción nada despreciable. Con el tiempo y con ayuda de nuevas amistades Tazaki buscará las respuestas que se alojan en el pasado. Si algo debe saber el lector es que Tazaki es constructor de estaciones de trenes. Eso fue siempre así.
Con música clásica, algunas historias mágicas, mujeres bellas perdidas en un mundo desconcertante, viajes  y la elección de un amor,  Murakami nos presenta la peregrinación de Tzukuro Tazaki, constructor de estaciones y buscador de respuestas.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Las tres tapas de El mármol y un comentario

Hay una película que se llama Súper 8 que recrea la estética de los 80' en la que un tren  militar descarrila en un pueblo yanky y entre el desastre de mercadería desparramada por el piso unos niños que estaban por ahí, en el momento del atentado  ( porque es un atentado ) encuentran en el piso fragmentos de piezas de un material blanco ( puede ser telgopor, mármol, vidrio, etc ). Esas  piezas, con el correr del film resultan ser partes de una nave espacial. Fin del episodio.
Imagen de Internet

En el libro de Aira El mármol : La bestia equilátera, 2011, editado con tres tapas diferentes: varios sapos, imágenes de la china de Mao y un texto, ocurre algo similar pero me adelanto. 
La trama de la novela transcurre en Flores, el barrio del escritor de Pringlés. Un hombre de clase media realiza una compra en un supermercado chino y de vuelto de la misma le dan a elegir algunas chucherías. El tipo elige, entre otras cosas: unos ojos de juguete, un blister de proteínas (¿ existen los blister de proteínas ?) una cámara de foto en miniatura, algo que me estoy olvidando y bolitas blancas que el narrador se empeña en nombrar hasta el cansancio como glóbulos y efectivamente, en la trama son glóbulos de mármol. La aventura del comprador del super chino continúa y cada pieza que fue tomada como el vuelto de su compra le servirá en su epopeya en la que se involucra una pandilla de chinos delgados, una carrera en moto, un sapo de piedra con ojos colorados y una cantera de piedra en pleno barrio de Flores de la ciudad de Baires.



Como en otras novelas de Aira la ocurrencia disparatada en la trama gana preponderancia en la voz de un narrador atildado y correcto que no es otro que el comprador, un hombre medroso y reflexivo que queda trunco, con los pantalones bajos e intenta recordar por qué está en esa posición.

Como dijo un amigo Aira se vale de los argumentos de algunas películas o novelas para parodiar: en este caso la película super 8 le vino al pelo. Descreo de su hipótesis pero está cerca.

domingo, 20 de octubre de 2013

El camino de Piglia

Los caminos del lector son múltiples y los  atajos y senderos que en su experiencia de lectura logra tomar concuerda, a veces, con lo que el escritor quiso direccionar o no, entonces la lectura indicada, la perfecta, la que coincide con el escritor, la verdadera, ¿es real ? pregunta Raúl con el libro en la mano.

El polisémico título El camino de Ida, la última novela de Piglia pone en el centro de la escena al lector y al texto como revelador de una situación: alguien conoce una frase, alguien encuentra pistas  en un texto de Conrad. Otra vez, como en el episodio de la máquina de Macedonio o los fragmentos de los discursos de Perón, Piglia se mete con el lector, los modos de leer y el texto.

El camino de Ida es la historia de Renzi, profesor universitario en una universidad de EEUU, que dicta un seminario sobre Hudson ( recuerdo la novela de Martín Kohan la del profesor que viaja a una universidad  de Bahía Blanca para trabajar los textos de Martinez Estrada, es inevitable para el escritor-profesor, no escribir sobre su experiencia ? ) Decía, Renzi en el campus ordenado de una universidad yanky tiene un romance con una bella profesora exitosa. Amorío inusual de costumbres ocultas que termina abruptamente tras la muerte de ella, la académica brillante. Inmediatamente comienza la investigación   de cómo murió la mujer. Interviene el FBI, el caso se va agigantando, no es sólo el crimen de la profesora, es una serie de atentados contra profesores universitarios, un ataque organizado a la inteligencia que teoriza y  lleva al mundo a la destrucción segura en nombre de la modernidad y el progreso científico.

Mientras se lee El camino de Ida nos vamos a encontrar con Hudson, Conrad,  Tolstoi, Borges, Marx, Saer ( todavía estoy buscando el fragmento de un cuento perteneciente al libro Lugar donde dice que los hombres de 50 años comienzan a ser invisibles para las mujeres ) y me olvido de otros.

Policial negro moderno, relato de experiencia de escritor, teoría literaria solapada tras el velo del asesinato ( no hay verdadera literatura sino se desarrolla un robo o un asesinato ) ensayo ficcionado como una película de Godard, la última novela de Piglia es imperdible.




De un paseo por los blogs

De un paseo por los blogs