lunes 16 de noviembre de 2009

1º de Fresán: El fondo del cielo


Dice Dick ( ama caballos ) en Valis que todavía vivimos en el imperio romano, él lo pudo ver porque entró en una especie de trance en la que el hombre puede recodar todo, hasta la memoria celular agrego yo.
También dice que una luz rosada le llenó la cabeza de información, un haz de luz como los que salen de los ojos del gato. Valis es el tipo de ciencia ficción que me gusta, en ella el autor provoca un coctel bastante efectivo: religión+tecnología+extraterrestres+deidades= una variedad de novelas que van desde las saga de Benitez hasta Matrix, obviamente Dick y Vonnegut ( insuperables )con su Las sirenas de Titán, en la que dios ya no es la tecnología, ni el que está en las nubes sino un tipo de carne y hueso. Estos son los recuerdos que me dispararon las primeras 60 páginas de El fondo del cielo, novela de Rodrigo Fresán a la que esperaba con ansias leer.

Y ahora que la tengo...sus 272 páginas que dan pista libre a la vos reconocible de Fresán y sus frases: "de acuerdo", "tengo que decirlo"," y, si", y todavía se me escapan algunas.

Fresán y su manera coloquial de expresar los más profundos sentimientos como a veces lo he leído en Cheever, pero el norteamericano está traducido, quizá aquí me engañe y escriba por escribir. Tal vez tomé esta seguridad de opinar al leer el episodio de la chica que habla desde la década del 60 desde un suburbio, Cheever, no escribía acerca de eso? como la película de Kate Winslet y Leonardo Dicaprio. Es el episodio del cuadro del pintor suicida, el que vivió el horror de los progrom y por eso pintaba rectángulos oscuros simulando fosas.Esto no aparece en la novela, lo de la chica y el cuadro si.

Los personajes de la novela son tres o cuatro. En un tratamiento de la historia poco convencional, viajes hacia adelante y atrás . Están: la caída de las torres y la guerra del desierto, la guerra del imperio.

Pero fundamentalmente hay una crítica al género de ciencia ficción, una división de aguas, un demarcado entre las que hacen punta con la ficción tecnológica del futuro o la ficción freak del pasado como un Proust más sofisticado o menos sofisticado, ¿qué problema?. El pasado es lo más maleable que poseemos y la recuperación de lo perdido es un viaje.

Pero hay tanto que queda después de leer a Fresan. Y todo lo que quedará.





lunes 9 de noviembre de 2009

Galileo de Bertolt Brecht


Galileo explica a los sabios de la santa inquisición la mecánica de los cuerpos celestes y el uso del telescopio, útil para observar el cielo inmutable de Aristóteles, pero los sabios no quieren enterarse demasiado del asunto, están más preocupados en la inmovilidad de la tierra que en corroborar si el aparato óptico funciona bajo las normas celestiales.

Galileo no apunta su telescopio a las lunas de Júpiter ni a las fases de la luna, apunta el cristal pulido a las vísceras de un hombre que agoniza, apunta a las mieses de los poderosos, a los olivares para proyectarlos en su dimensión más escandalosa, enorme, impúdica. Los siervos ya no tienen cielo, el espacio se convirtió en una enorme boca de lobo donde todo está por descubrirse pero en el que, según dicen no hay cielo, no hay lugar para los miserables. Parece que todo fue una equivocación. Habrá que barajar y dar de nuevo.


La historia de la verdad sobre el desplazamiento de la tierra del centro del universo, la mecánica de los cuerpos celestes, la invención y utilización del telescopio y la ardua batalla con la santa sede sobre verdades palpables es el argumento de la obra de teatro presentada por Bertolt Brecht, en 1938, y ahora publicada en Alianza Editorial. Con un texto efervescente y de antología, el alemán nos presenta su versión de Galileo y el entorno. La permanencia del científico en Venecia en tiempos de la peste, la construcción de un telescopio basado en un modelo holandés, a Galileo viejo vigilado por la Inquisición.

Los cuidadores de la verdad absoluta ya han aniquilado a varios que osaron despotricar contra Dios. Recordamos a :

Miguel Servet: descubridor de la circulación de la sangre e iconoclasta acérrimo.

Tycho Brahe: astrónomo sin telescopio.

La ciencia que no está al servicio de todos no sirve, dijo Galileo.

¿ Qué es esa cosa llamada ciencia?



martes 3 de noviembre de 2009

Cuentos de Ocampo


Sigo con la lectura del segundo libro de Silvina Ocampo: La autobiografía de Irene , 1948. Los relatos son más extensos que los que componen su anterior libro; la extensión no es indicador de calidad, sí lo es de disfrute. Hablemos de intensidad a la hora de leer a Silvina Ocampo. Está claro que su primer libro está erigido para dar un golpe de efecto con prosa clara y argumentos fantásticos. En este segundo libro hay cuentos que poseen características del cuento maravilloso, seres infelices llenos de dolor en una desgracia que va en crescendo. En Ocampo la crueldad y el dolor son tirados como porque sí, elementos de los que tiene que hacerse cargo el lector, rumiarlos, aventajarlos o reprimirlos en una cajita de madera.La cuentista, para agregarle un tono más intenso de atmósfera poco común a sus historias, involucra a una chica china cruel con los animales ( ¿quién no fue un poquitito cruel con los animales cuando chico?, perfora con un alfiler a una mariposa inofensiva y sabia. El tono de apólogo enmarca los sucesos narrados, lo que parece transformar todo en metáfora, en un doble sentido y quizá sea nada más un pasatiempo de verano.
El cuento El impostor acerca a Ocampo a Borges, a su temática y manera de narrar los hechos. Es la historia de un loco en una estancia. Aparece un cuaderno llamado: El cuaderno de tapas azules,¿no se llama así un cuaderno que tenía Adan Buenosaires en el que narra su experiencia de infancia? Ambos fueron escritos en la llanura, tierra infinita. Historia clínica narrativa. Desdoblamientos. Psicoanálisis. Creo que un lector de Borges no desdeñaría las páginas de Ocampo. A mi me resultan magistrales, embaucadoras y fantásticas. Me espera la lectura de La furia que, según la crítica, es el mejor de sus libros de relatos cortos.

La amistad que unía a Borges con Bioy y Silvina, sus nutridas lecturas y trabajos sobre la reunión de los mejores cuentos fantásticos no me deja otra opción que decir que hay remanentes borgeanos en la escritura de algunos de sus relatos como el inicio de este cuento " Cerca de las ruinas de Tegulet, en La Ciudad de Los Lobos, antes de mi nacimiento, hablé".

El cuento El impostor, no se lo pierdan.

martes 27 de octubre de 2009

Un secreto .También Wilcock y Ocampo


Llega el tiempo de postear y no tengo un libro leído. ¿Qué hacer? Escribir sobre las lecturas recientes.
Tengo en la mochila el volumen de Wilcock El estereoscopio de los solitarios y el primer tomo de los cuentos completos de Silvina Ocampo, en su edición Emecé. Leo en la contratapa del último: "[...] Entre más de veinte obras publicadas vale la pena recordar: .... y Los traidores ( teatro en colaboración con J. R. Wilcock )..." Ignoraba de sus trabajos conjuntos, algo en común tienen.


Como soy lector de toda la casa: leo en la escalera, tumbado en el sillón, en el baño, la pieza, donde queda el libro allá se encuentra. Quizo la casualidad que mi vieja encontrara en uno de los peldaños el 1º tomo de los cuentos completos y la foto de la autora le disparó un recuerdo reciente. Dice mi vieja que Silvina y Victoria no se hablaban porque cuando la 1º se casó con Bioy y se fueron de luna de miel a Europa llevaron a una sobrina de acompañante. ( no me digan si no me estoy pareciendo a uno de los personajes de Puig, chismoso y mal intencionado). Bioy y su flamante esposa, integraron a la celebración a la joven. si. Mi vieja lo vio en un programa de TV llamado secretos de familia.- Pero vieja, ¿vos escuchaste bien?, si que escuché, Bioy Casares y Silvina Ocampo eran dos fiesteros. Una vez acabado el viaje de bodas y de regreso a Baires, la chica contó todo y se armó la batahola. Y como diría el amigo de Bioy, a mi se me hace cuento ...

No sé porque escribo esta historia, tal vez Puig, sus novelas...


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Viaje olvidado de Silvina Ocampo, 1937. Relatos breves, sus primero cuentos. Campo, juegos y personajes de estancias. Hijas de peones, peones, estatuas y paisajes otoñales.
La brevedad es como la tensión superficial, poderosa pero frágil. Se quiebra de nada. " Uno, dos, tres, cuatro, cinco ya era muy tarde" qué manera de comenzar a contar. La brevedad exige golpe de efecto, mundos en miniatura, descal
abro del orden, sombras largas y el ocultamiento de los excesos.

El estereoscopio de los solitarios, Rodolfo Wilcock, 1972. Una serie de personajes son presentados en el mundo Wilcokiano, fríos, perversos, habitantes sin tierras y dioses descreídos. Una gallina sabia 1/2 monterrosiana, un jardín similar a los de Silvina. Pero también está la brevedad, el canto de las sirenas de los lectores voraces. La espada breve de los soldados romanos era más eficaz para el combate a corta distancia que las largas y pesadas espadas de los guerreros bárbaros.

Wilcock y Silvina Ocampo, coetáneos. Uno eligió el italiano para sus escritos. Ambos poseen mundo cerrados, densos y oscuros.

martes 20 de octubre de 2009

La maldición de Puig



El plan de lectura se reduce al azar. Pinta leer a Puig, pues entonces vamos hacia allí, al estante, donde descansan como botellas de rico vino, varios libros de su autoría. 1º quise leer Cae la noche tropical para corroborar si la lectura que hice hace varios años atrás no era una imagen especular venida de una caverna . Llegué a la conclusión de que la trama se basa en futilidades ( y no en tono peyorativo, sino que toma el cotorreo de chimosas como elemento intrínseco en su novelística que se encarga de desnudar lugares comunes ) y que la estructura se repite tal cual a The Buenos Aires affair, aunque la última es una novela policial.
Pero quise seguir leyendo al de General Villegas.

Si hay una novela de Puig que tanto pondera Piglia es Maldición eterna a quien lea estas páginas. Ya había tenido unos intentos de abordaje, pero las anclas se zafaban, los marineros del barco atacado resistían con ferocidad, resultado, retirada a mis aposentos. ¿Y qué había leído de Piglia sobre Puig? que el 1º había llegado a límites experimentales en la aplicación de técnicas sobre el diálogo. Era el señor Puig un montajista hecho y derecho.





Voy a decir la verdad. Compré Maldición eterna a quien lea estas páginas porque Piglia la consideraba una gran novela. Además el título amerita . Por ese entonces Puig no recibía buenas críticas. Le debemos a eso gran parte del título. Cuenta un conocido de Puig que el escritor estaba muy pendiente de lo que se decía de su novela y que le preguntó: ¿qué dijo la bruja Calvino? (se refería a la opinión que tenía el italiano sobre Maldición...)

Las novelas de Puig siempre tratan un tópico contemporáneo. En 1980 se publicó Maldición eterna... dicha novela aborda el tema de los derechos humanos, hace referencia a las comisiones creadas en su nombre, sindicatos, represión, identidad. Estamos ante la presencia de un escritor al que se consideraba frívolo pero que era muy directo en sus planteos, no se andaba con chiquitas ni rodeos. El elemento político siempre estuvo en relieve.





Voy por la página 165/259 de la edición de Seix Barral de la novela arriba mencionada.
La novela está narrada en diálogos entre dos hombres: un viejo argentino escritor exiliado enfermo en New York y otro joven desocupado historiador de nacionalidad estadounidense.
Sus diálogos, al comienzo tibios, comienzan a adquirir grosor, se pierden en tema diversos algunas veces incoherentes. Ambos hombres proponen un juego con la conversación, no hay una historia lineal, hay descubrimientos, un psicoanálisis, espantos, miedos.

1º impresión: Puig se desprende de los temas rosas: mujeres desesperadas de amor, amores imposibles, amantes fogosos, amores no correspondidos.
2º impresión: mantiene la propuesta innovadora en el plano de la narración a través del diálogo.
3ºimpresión: sostiene en la temática temas actuales: exilio, derechos humanos, etc

Tengo que terminar esta novela...

martes 13 de octubre de 2009

Cae la noche tropical


Cae la noche tropical. Seix Barral. Biblioteca breve.

En la foto de tapa Carmen Miranda y su look frutas tropicales. En un capítulo de Tom y Jerry, un par de gatos bailan "mamá yo quiero" lookeados de C. Miranda, debe existir la película, no? en la que aparece la diva lusitana.

Biblioteca breve, a través de su depto de diseño y marketing, creyó pertinente que en cada uno de los libros de Puig, figure en la tapa una diva del cine, a sabiendas de la debilidad que tenía el escritor por el séptimo arte. Oigan esto: Maldición eterna a quien lea estas páginas foto de tapa: Marlene Dietrich; Pubis angelical: Mecha Ortiz; La traición de Rita Hayworth, la que nombro; Boquitas pintadas: Bete Davis? no, no es la chica de los ojos, es una actriz argentina de la época dorada, como le dicen acá. Bueno, me cansé de rastrear rostros.

Con el reduccionismo crítico que me sustenta, pongo una sentencia para esta novela: Cae la noche tropical es una novela de viejas chismosas que no es lo mismo que decir, una novela para viejas chismosas.


En el barrio de Leblon, Río, viven dos hermanas argentinas, ambas mayores de 80 años. Mujeres activas y despiertas, pasean de un lado a otro por las calles de Río, lo suficiente como para tener una visión de la sociedad carioca que frecuenta las playas.Hombres y mujeres jóvenes con sangre hirviendo en su venas.Como la vida de las hermanas es conversar y pasear, los motivos de sus largas conversaciones son los amores de una psicóloga y las desventuras de un portero de edificio. Pero vamos por partes. Porque las historias de amor se podrían clasificar en:
  • Amores de clase media: de gente educada con gran apertura al dialogo y a racionalizar las emociones.

  • Amores de clase baja o lúmpenes: porque los actores de estos episodios más intestinos casi siempre terminan en alguna muerte o embarazo o aborto mal practicado.

La mujer de Puig es una chica sentimental, en permanente posicionamiento hacia su objeto deseado: un hombre de verdad, fuerte, emocionalmente estable y fogoso. Pero el ideal de hombre no siempre halla su destinataria y la mujer que busca el amor de su vida encuentra a un inescrupuloso que la vomita en la cama porque lo única que quiere de ella es su dinero.

Esto sucede así si se trata del 1º tipo de amor. En cambio, si el amor corresponde a la 2º categoría, hay una sirvienta, un obrero bruto y otro chica desgraciada que no hace más que engañar a la más sufrida de las mujeres. Amores muy difíciles. Amores crueles atravesados por las destruidas vidas.

Estos condimentos que se pueden ver en las telenovelas de la tarde son puestos en evidencia en esta historia de Puig, pero cómo lo cuenta? ¿qué mecanismos utiliza para armar con maestría el paisaje sentimental de tantos personajes disímiles?

La mujer profesional progresista y contradictoria es engañada por un calvo que lo único que quiere es su dinero.

El muchacho que emigra al centro económico preponderante para mejorar su pésima situación familiar, ilusiona a su mujer y cuando todo parece tener un final feliz, comete un acto espurio que no merece perdón de Dios.

¿y la mosquita muerte?

Puig se vale de tres formatos para narrar esta historia de amor no correspondido ( amores no correspondidos ) El diálogo, perfecto para disfrutar los matices del castellano argentino, que profana las tumbas de viejos dichos como el de "Dios castiga sin palo ni rebenque". La carta, en su registro íntimo y el informe, ya sea policial o de vuelo, para acercarle verosimilitud a tanta historia "rosa" .

Lo más rico de esta historia, los diálogos entre Nidia y Lidia, las hermanas argentinas que se quedaron con la mente en la década del 20.

PD: LA 1º FOTO LA SUBÍ DEL BLOG DE LEOX

miércoles 7 de octubre de 2009

Se acerca Puig


Llega un amigo de visita. Nos ponemos a charlar de todo un poco. Mientras voy a la cocina en busca de la pava y unas galletitas que tenía acovachadas en la última puerta de la alacena, Juan saca de su mochila, un libro de Puig. A boca de jarro dispara, ¿lo leíste?, por supuesto, canchereo, éste me parece el mejor libro de Puig asevera con el dedo admonitorio, dándole golpecitos a la tapa de la edición de Seix Barral que tiene a Carmen Miranda con una frutera en la marota.Mi tapa preferida es otra le digo, la que tiene, propiamente, la noche tropical en la tapa. En el 89, cuando se editó la novela, vi al libro en una de las librerías de Bariloche, sobre una calle que bajaba al lago,¿ sabés que recuerdo también? el episodio de La Tablada. Juan arruga la nariz, a mi Puig no me gustaba, lo decís como si fuera una chica, le digo. Y una chica era, un maraca total sin velos ni tapujos, olé¡¡¡remato. A esta altura de la conversación la estupidez de los interlocutores es supina.

Tanto canal A y Encuentro me llenaron de historias de Puig. Pero antes Pauls y su lápiz fluor sobre la ausencia de narrador y la aparición del collage, atisbos de Joyce.Pauls con su cara de tenista checo, mirando fijo a la cámara en la antigua ATC y luego en una recopilación de textos breves sobre Puig y Borges, es una edición del CONICET, joyita de biblioteca.

Tununa Mercado, una extrañísima escritora argentina, hiper-complicada, confesó haber estado profundamente enamorada de Manuel pero obvio que mister ni cinco, como amigos ehh.
Cuenta la buena señora que Puig veia a las grandes figuras de la literatura latinoamerica del boom y de lo otro también, como señoritas, decía por ejemplo: y cómo anda la Borges tan formalota, y doña Julia Cortázar...bueno ya estoy inventando, pero es posta lo que cuento.

Juan me alcanza su libro y lo abro en cualquier parte.Está todo subrayado, en cada guión de diálogo hay una inicial, también signos, flechas, puntos suspensivos. Algo parecido a lo que hace el propio Puig en El beso de la mujer araña, notas al pie y mucho más.
Este tipo si que se copó con la forma eh? Totalmente, respondo, y no hay respuesta más pelotuda que esa.
Un periodista preguntó a Puig, ¿Leyó el Ulises de Joyce?, respondió: lo abrí, le di un vistazo y...nada. Con eso suficiente. Puig mandaba cualquier fruta en sus novelas, como la foto de Carmén Miranda, no? letras de tango, obituarios, crónicas sociales de diarios de pueblo, retazos de radionovelas, diálogos holliwoodenses, cartas, informes de policía, diálogos con un silencioso ( entonces no sería diálogo: verbigracia:
-HOLA
-
-SI, YA SÉ QUE ES TARDE PERO NECESITABA HABLARTE
-
-NO ME RETES. SE ME HIZO IMPOSIBLE IR
- )
Juan añora adaptar Cae la noche tropical para el teatro. Hagalo m´ijo, lo insuflo.
Carraspea y me ofrece una Tic-tac, lo voy a hacer, DIOS SALVE AL GRANDE PUIG-
SALVE,remato.

De un paseo por los blogs

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