jueves, 19 de enero de 2017

El libro que se lee rápido

Cada vez que termino un libro de una sentada hago una marca en la pared, un palito, un ipa no querido. Creo que en mi vida leí tres o cuatro libros de una sentada-acostado, siempre es así, un buen libro te echa en la cama, con la almohada en la posición justa y de vez en vez, las cortinas que se inflaman, la luz  cambiante de la calle, el sonido del jardín, el vecindario se hace oir. No hay cono del silencio aunque uno esté en  "nivel de concentración  tipo Buda" , lo exterior, por ósmosis, ingresa , minando los compartimientos. Lectura de abajo y lectura de arriba.
Recuerdo el último libro que leí rápido, La muerte lenta de Luciana B. Sí, me parece que fue ese. También recuerdo que me pregunté si un libro que se lee rápido es bueno y la verdad, no sé que dije, pero supongo que debe ser meritorio, tanto para el escritor como para el lector que, una vez leído el libro y tirarlo por la ventana, puede hacerse de otro ejemplar para repetir la conducta lanzadora. Lo enigmático del libro que no te suelta es esa voz que te invita a que sigas y sigas; apurando la comida, relegando la siesta, lavándote la cara para estar al 100%, esto en un nivel cotidiano, nada de aspavientos intelectuales, se trata de un libro común y corriente y no un contrato para ir a China a jugar al fútbol. Menudencias de la vida cotidiana, acompañado de mate, un vasito de whisky para apaciguar el calor, iba a escribir, ayudar a subir la empinada cuesta, sin embargo en esta novela no hay cuesta arriba. El camino está allanado, un poco inclinado hacia abajo. La velocidad de crucero precipitando las páginas. Y,  dale que corre, va como por un tubo hasta el final. En mí pedorra opinión, los libros veloces tienen una trama para develar, uno no puede leer El castillo o El ferdydurke con disposición : ¡oh, qué buen remate¡ porque sabemos que no es así, lo mejor de esos libros ( El castillo...) está en el medio, como el jamón crudo; bueno, y también al principio y al final y abras dónde abras  el libro, la magia sale como polillas eléctricas.
La novela que se lee rápido es del escritor argentino Pedro Mairal y el libro de marras es La uruguaya, editado por Emecé. Son pocas páginas ¿qué creían? 166 páginas de letra grande. Típico libro de:  hagan la letra pa´ viejos. No me puse los "para leer", tampoco tengo, por ahora, pero ya vendrán en estuche hermético y pulenta como trampa para ratas. Qué comparaciones faunísticas tengo hoy, mucho documental.
La cosa es más o menos así:
No recuerdo el nombre de él, ni de su mujer, su hijo y la uruguaya. Mejor así, sin adelantos, ninguno.
él: escritor
ella: su mujer, que lo está bancando económicamente desde un tiempo largo.
ellos dos: andan para la mona. Fricción y desgaste.
el hijo: todavía pequeño.
la uruguaya: veinteañera y linda.
Supongo que muchos habrán pensado: otra novela de escritores¡ qué plomo !
¿ Literatura del yo ? ( obvio que no es ) lo que sea, las novelas de estos muchachos siempre se las traen con citas, nombres de escritores, hojas, tipo de letras, etc. Nada de eso acá. No digo más.
Quisiera decir en un párrafo algo significativo sobre esta novela y la verdad, no me sale nada. Decir que el escritor debe viajar a Uruguay para cobrar un dinero y encontrarse con una chica no me parece justo, se puede leer en la contratapa. Decir que el tipo se ilusiona, se desbarranca y no se eleva jamás, también es decir demasiado aunque la intensidad varía, no hay patrón absoluto; procedo entonces a decir ( el último ) que La uruguaya es un libro de aventuras, en el amplio sentido de la palabra. Aventura que desemboca en sorpresas, culpas, engaños, confesión, reconciliación, una nueva visión de la vida.
Para más información, leer la contratapa.


Próximamente: dos libros japoneses.-

2 comentarios:

RECOMENZAR dijo...

Me maravilla los que leen
No leo nunca leí libros
Solo cuando estudiaba
me alimento de noticias diarias sin historias con finales de google y el internet Es un placer el haberte hallado

mario skan dijo...

Hola: estuve echando un vistazo a tu concurrido blog. Pasaré.
Saludos

De un paseo por los blogs

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