miércoles, 2 de diciembre de 2015

Recientes comprados pero no leídos

 Compré dos libros. A uno lo tengo en la mochila, al de Michel Houellebecq, El mapa y el territorio porque Sumisión, su último gran éxito de taquilla no me interesó y después vino lo de París y todo el mundo lo citaba y quedó fuera de juego, pero no me importa, porque la literatura sigue y París es uno solo y no es una fiesta ni se acaba nunca.

El otro libro es de Vanoli y creo que le pifié. No voy ni para atrás ni para adelante. Está ahí. Creo que la novela debe decantar al menos unos 20000 años pero para esa época los turcos habrán quemado mi biblioteca y mis almas posteriores a ésta, la actual,  la proclive al vagabundeo de líneas, andarán por otros rumbos: en una zafra o aprendiendo taquigrafía; sí, eso creo.

Resulta que ahora no me parece incorrecto subrayar los libros nuevos. Es más, me compré un resaltador amarillo flúor muy apropiado. El procedimiento es fácil. Leer e implementar un método selectivo que se basa en varios criterios que el azar pone delante como él solo sabe hacerlo. Maldito azar perfecto.
Reviso lo que subrayé y me resulta irrelevante. ¿ y ahora ? jódase.
¿En qué estaría pensando? ¿En qué se piensa mientras se lee? Porque se pone la atención no solo en la trama sino en la periferia, sobre todo si se lee en un colectivo, tren, cuarto propio o prestado. ¿Está lloviendo afuera o adentro del libro? El hombre que lee su muerte. El que se va al paraíso y por las dudas se trae un souvenir de allá para que le crean y, no jodan, para creérsela el mismo. ay, de las realidades alternativas¡¡¡ay de lo que se confunde¡¡¡ ay de la película perfecta del lector¡¡¡

El libro como arriero. Título de zamba . Arrea el libro como uno de esos instrumentos que se usan para juntar las hojas del patio en otoño. Bueno, las hojas y la mugre que se acumulan por efecto de la entropía. Con este concepto de la termodinámica quedan zanjadas todas mis posiciones acerca de la vagancia de limpiar el patio: es la entropía suegro lo que Ud. ve acá, no es desidia. Pero los ojos del suegro están más allá de los conceptos de la física ¿clásica?

Decía algo sobre los libros comprados.
El mapa y el territorio despliega la historia de un pintor que primero fue fotógrafo. Obvio que el tipo tiene la mejor mina del mundo. Esto sucede en las novelas también. Yo pensé que solo funcionaba en las películas tipo Hollywood o en los videos clips de los rockstar. Bueno, me equivoqué. En esta novela hay un caso así.
Todo parece precipitarse en la historia. Pintor conoce a mina infernal en fiesta Vip. Ella es ejecutiva, él, ya lo dije. Y por esas cosas del deseo urgente, como quien no quiere la cosa, de pronto están en la casa desastrosa del pintor, todo tirado por el piso. Entonces ella advierte que él está, lo que se dice, al palo y Dios se presenta en su forma luminosa. Hasta ahí llegué en la amorosa historia que continúa en las páginas restantes que contaré después, si la memoria me ayuda y los astros se configuran, a mi modo de ver, decentemente.
En el medio de todo lo que acabo de contar hay elementos que engordan la trama. La historia de la flia del pintor. Evolución artística. Período en el que él se dedica a la fotografía. Salto a otra forma de arte: la pintura. ( continuará...? )











4 comentarios:

Pollo dijo...

Uy te quedaste en la parte más emocionante de la historia y la reseña, jajaja.
Me agradan esas entradas en las que hablas de varios temas a la vez. Hace tiempo que estoy pensando en leer a Houllebecq (así se escribe?) y por ahora creo que solo con lápiz finito puedo resaltar un libro y a veces ni eso.
saludos!

mario skan dijo...

Hola Pollo.Ja¡ como siempre, leo un libro hasta que otro me parece mejor y abandono. Hay tantos libros dando vueltas. La lógica dice que hay que leer a los clásicos y esos son justamente mis pendientes.
Saludos de fin de año y como siempre, nos leemos.

Valeria dijo...

Hola MArio, me gustó mucho El MApa y el Territorio. Mi marido leyó Sumisión y me avisó que era un bodrio así que lo dejé pasar. Leí un par copados, pero ultimamente caí en la idiotez de fin de año y la cabeza no me da para mucho, así que me dediqué a libros light de extraterrestres enamorados, y uno de S. King que sorprendentemente estuvo muy bien (Joyland)... Ahora retomando la buena senda de la literatura como la gente, con uno de Soseki muy entretenido. Y un por de novelas gráficas esperando... Buen 2016 y buenas lecturas (todos los blogs que seguía están cerrando!!)

mario skan dijo...

Hola Valeria: cuánto tiempo ¡¡ Acá estoy, leyendo El mapa y el territorio en modo intermitente. Me interesan los novelas de King. Después de leer IT caí en su espiral pero la verdad, exagero, sólo leí tres. No vendría mal un King para el verano.
La playa siempre me ofrece la oportunidad de terminar un libro.
Buen 2016, de música, lecturas y fotos. Saludos a la flia.

Pd: que no cierren los blogs!!

De un paseo por los blogs

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