sábado, 22 de marzo de 2014

Otro de Kawabata

Eguchi tiene 67 años y a diferencia de sus amigos y conocidos todavía es un hombre.  Sus amigos no funcionan y su búsqueda de recuerdos de la juventud perdida y la belleza que, otrora asían, se convirtió en un titulo cinematográfico: búsqueda implacable. No recuerdo el nombre del personaje que le pasa  el dato a Eguchi de una casa que está al pie de un acantilado con rompientes donde le ofrecen un cuarto y una mujer dormida, inducida por tranquilizantes, para pasar la noche junto a la joven.

 
Imagen tomada de Internet



 Eguchi siente una curiosidad que raya  lo prohibido. No obstante y, para saciar su implacable deseo, visita la casa. Comprueba que la chica con la que le toca dormir esa noche no alcanza los 20 años. Eguchi sabe que hay una regla de oro, no puede mantener relaciones con ella, solo debe mirar, tocar y lo que se plazca hacer. A él lo único que le sucede es un continuo despertar de recuerdos: una gotita de sangre en un seno, las flores de un cerezo, las hojas del arce tiradas en el piso, la historia triste de una de sus hijas.
Pasar la noche junto a una joven dormida le corroe la moral,  también el sueño.
Eguchi realiza varias visitas a la casa de las bellas durmientes. Todas le traen recuerdos que están vinculados con la naturaleza que circunda al cuarto, forrado con una tela color carmesí.
La casa de las bellas durmientes de Yasunari Kawabata, otro de sus incursiones por el erotismo y fantasías de un hombre en el otoño de su hombría.

3 comentarios:

Richard dijo...

No he leído nada de Kawabata, Mario, pero tengo entendido que él es sutilísimo en cuanto a su estilo. Gracias por la reseña; espero poder leer algo del japonés dentro de poco. ¡Saludos!

Andromeda dijo...

Me encantó tu reseña, Mario, otro libro que me gustó mucho de este autor es Mil grullas.
¿Sabías que Memoria de mis putas tristes, de García Márquez, está inspirada en este libro?
¡Un saludo!!

mario skan dijo...

Kawabata es un escritor singular. Si conseguís "En el lago" no dudes en entrarle. saludos Richard

Algo sabía de Gabo y un libro de Kawabata pero no exactamente el título. Ahora me queda leer el de GM para ver. Saludos Andrómeda

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