lunes, 31 de diciembre de 2012

ÚLTIMA DEL AÑO

Y ahora qué estás leyendo pregunta una voz del otro lado del teléfono. Le digo que últimamente, casi todo diciembre, estuve ocupándome de algunos libros de Stephen King. Es sorprendente lo que uno puede cambiar con el tiempo. En el año 86 detestaba a Virus y a Soda, quizá ese rechazo duró hasta comenzado los 90. Después, en el círculo de amigos me abstenía de emitir alguna opinión al respecto. Con king el asunto comenzó en una subasta de libros usados. Ahí estaba Cementerio de animales, la vieja versión que leyó mi hermana en la época del jopo. La compré por cinco pesos para la biblioteca de la escuela. Cuando mire el interior del libro decidí que esa versión era para mi, en la primera hoja decía traducción César Aira. Por mucho empeño que puse el libro me parecía artificial sobremanera. No había nada que me atrapara: ni historias de niños con casita en el árbol, ni genealogías de seres putrefactos, ni jóvenes universitarias sedientas de lsd. 
A mi me parece que la jodió la película, que nunca vi entera pero si  fragmentos horripilantes de gatos voladores y malos trucos. Otro aditamento pudo ser ese preconcepto que implica buen escritor genial traducción quizá hasta mejor que el libro original.  ¿ Acaso Palmeras salvajes de Faulkner, traducido por Borges ( en realidad el trabajo lo realizó Leonor Acevedo ), no es una joya alucinante de doble corazón ? Pero ahí está: Cementerio de animales de King traducido por César Aira.

Imagen de Internet. Esta es la edición traducida por Aira
¿Qué fue ese fenómeno King que me agarró del cuello de la remera, la misma fuerza que me instó a sacar en préstamo la novela IT de la biblioteca pública y dos días después  Insólito esplendor,  traducción de lo que sería después El resplandor ? Curiosamente de esa novela busqué los párrafos que hacían referencia  a la parte de la película donde el cocinero le enseña a la familia  Torrance un depósito repleto de morfi para pasar  el invierno en ese hotel perdido en medio del toor. La enumeración de latas de arvejas, judias, compotas, frutas , jamones, hamburguesas, tachos de helado, pesacado enlatado y congelado  es atinada y dan ganas de zamparse un jamón.
Con el tiempo sucumbí a leer IT que me atrapó en el capítulo 1. Y ahí estoy, con los niños del club de los perdedores tratando de aniquilar a IT

5 comentarios:

Valeria dijo...

Estos primeros deben ser los mejores del autor. Tengo entendido que IT es buenisimo. No me animo a leer Cementerio de Animales, jeje... me da miedito.
Pero en la Bibilioteca de LAs Grutas hace mil años, saqué Carrie, y te puedo asegurar que está espectacular. Como yo era muy chica, tipo 14 años, estyaba convencida de que era una historia real, por la forma que King eligió para contarla, tipo documental. Brillante.
Mi marido siempre tiene un King en la mesa de luz "para leer a la noche", ahora está terminando el de JFK.
Saludos desde Las Grutas!!!

mario skan dijo...

Cada vez que paso por una librería le pego una miradita a 11/22/63 JFK pero... todavía no quiero engancharme demasiado con King, quiero darle respiro. Me traje de la biblioteca pública La danza de la muerte del mismo autor pero es un ejemplar destruído, deshojado. Voy a probar con Carrie.
La biblio de Las Grutas está bastante completita y ni hablar de la playa. saludos

Strika dijo...

Nunca he leído a King. Solo vi un par de peliculas basadas en sus novelas: Misery y no recuerdo cuál más. Más allá de prejuicios, no lo leería para norteña pesadillas en las noches. Un saludo!

Strika dijo...

Quise decir "para no tener pesadillas". Pero el teclado de este dispositivo hace lo que le da la gana!

mario skan dijo...

Hola Strika. Con King hay que despejar dudas. Por el momento probé con dos de sus novelas: una me pareció mala y la otra bien. saludos

De un paseo por los blogs

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