domingo, 28 de octubre de 2012

Nieve, geishas y fuego

Un intelectual de Tokio llega a una aldea de alta montaña en un tren que antes de ingresar a la estación penetra por  un túnel donde al final del mismo se puede ver la claridad de la nieve. El tren ingresa de noche. Hay una pasajera que se comunica con alguien del andén, es una joven hermosa cuya figura se refleja en la ventana. ¿Qué duración tendrá ese instante en Shimamura, el intelectual de Tokio ? Por un momento pensé que la historia sería esa, el hombre del tren, la chica de voz hermosa, lo blanco del país de nieve. ( novela de Kawabata, Pais de nieve, edición Emecé )


El hombre de Tokio, estudioso del ballet occidental, guarda una gran sensibilidad por la naturaleza que se manifiesta a esa altitud: nieve, bosque, follaje. La primera actividad de Shimamura es reconfortarse con una caminata por el lugar. La vida al aire libre despierta en el intelectual  deseos de sentirse terrenal y para ello pide a una joven que se encuentra en la posada, el servicio de una geisha. Tendrá que leerse el libro para entender como estas dos almas, Shimamura y Komako, la chica de la posada,  comienzan a frecuentar una relación que durará tres temporadas de primavera.



Entonces tenemos a un intelectual maduro, con familia en Tokio, que viene a pasar una temporada a la montaña a  revivir su espíritu, caminar por entre los cedros, retozar en un lecho junto a una muchacha joven, oír tocar el samisen. Por otro lado hay una geisha obstinada y  ciclotímica que entrega su vida a motivos invaluables. Y la misteriosa Yoko, aquella chica que el estudioso de ballet occidental vio en el tren el día que se reflejó en la ventana del vagón.
Misteriosa novela de amor que sucede en el país de nieve. El amor puede tener una cualidad extravagante en un sitio similar. El blanco de la nieve como fondo y el fuego purificador como desenlace.

2 comentarios:

e. r. dijo...

La novela es "País de nieve"? La busqué en google. Leí apenas un par de cosas de Kawabata: un libro de cuentos que sale en la colección los premios Nóbel: "La casa de las bellas durmientes"; un libro hermoso, que presté y nunca me devolvieron (sé perfectamente quién tiene el libro...). Y lo otro fue también una colección de relatos, pero ya se extravió en mi memoria, no recuerdo el título, ni nada "historias de la palma de la mano"?; puede ser.
Un abrazo, Mario!

mario skan dijo...

Hola Ever. si, mientras lavaba los platos del domingo, aguardando por Boca-River advierto que no puse el título del libro del que estuve chapuceando. Es País de nieve como vos bien advertiste. saludos

De un paseo por los blogs

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