jueves, 16 de febrero de 2012

Lectura de fin de verano.

Le contaba a Biber que nunca había vista la película "Ghost; la sombra del amor", como se la conoce por estos lares. Ella me miró extrañada, no puede ser. Si vamos al caso, vos Biber nunca viste "Nueve semanas y media". No son película grossas, para nada, pero tienen sustancia, son referentes, no por su calidad en materia de cine, sino en lo que respecta a la época.
La tarde del 8 de febrero vi por 1° vez en ISAT Ghost y recordé al esposo espiritista de Moni que durante una pizeada alardeo que la vida era como la película de Patrick Swayze, cuál dije, "baile caliente" ? ( siempre en criollo  ) no, la otra, la del fantasma. De esto, hace como siete años.
Le conté al espiritista, para nada simpático (aquí se podría preguntar por qué a veces estamos con personas que están en otra frecuencia) que conocía a un profesor de historia que hacía vuelos astrales ( también recopilaba historias de brujos como las del tue tue, realizaba grabaciones en cementerios y otras cosas de chalado ) como los que leí en un libro de Richard Bach y según los dichos de una compañera de secundario, una noche se le había aparecido junto a su cama. guaauu¡¡¡¡¡ , esto si que es difícil de digerir¡¡¡¡ sin embargo ella mantenía sus trece: ese tipo se volatizaba para aprovechar la condición de gas y presentarse en el cuarto de la teenager turgente. Lo que no pudo advertir fue que la chica era supercanuta y lo sacó con fritas. Hasta acá mi propia historia de fantasma narrada por sus protagonistas.
Todo esto venía a que mientras miraba por vez primera Ghost se daba la noticia del alejamiento terrenal del flaco Spinetta.

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Este verano estuve en la playa. A la playa siempre se lleva un libro. Me cansé de ver lectores tumbados en la arena, en reposeras, donde se pudiera leer cómodamente. Vi tapas de libros de una antigua colección de los noventa, en casa tengo de esa colección: El perfume, La trama celeste, La insoportable levedad del ser y Juntacadáveres. El ejemplar de tapa negra, con una fotito de una chica fumando en el margen superior izquierdo lo llevaba adentro del canasto del mate. El libro de Fogwill, de ese estoy hablando, duró el primer día inmóvil pero ya la segunda jornada de playa comenzó a dispersar sus personajes. Vivir afuera de Fogwill editado por El ateneo resultó conmoverme tanto como Muchacha punk y Los pichiciegos. Cuando alguien dice  "me conmueve" lo primero que se quiere saber es qué es esa cosa que produce el efecto y yo digo que primero están esas palabras con las que hablan los personajes, la manera de decir que, si se exagera, parece una parodia o un gruñido. Después está lo otro: cuatro personas de distintos estratos sociales: un médico de la comunidad judía que realizó entrenamiento militar en Israel, se perfeccionó en Boston y tiene un ego como el de House; un tipo que no se sabe bien que hace pero tiene plata, lleva una buena vida, viste bien y sabe distinguir un gato de una loca descarriada; un veterano de la guerra de Malvinas en negocios turbios con la maldita policía, los evangélicos y quien le haga el aguante y una chica de barrio que dice tener la "pudrición total". Los marginales, los que viven afuera, están todo el día dados vueltas, buscando la manera de hacer dinero para no vivir como la "gilada" . 
En difinitiva leer Vivir afuera es encontrar el Fogwill más pulenta.

6 comentarios:

Carolina dijo...

Hola, Mario, me perdí, ¿de cuál libro de Fogwill hablas? Dame el título, me interesa.

mario skan dijo...

Hola Caro.El libro en cuestión es VIVIR AFUERA. Una narración cargada de sexo, negocios y drogas. Y me olvidaba de las vivencias de los que rayan la marginalidad. altamente recomendado. saludos

María dijo...

Me alegra saber que ya estas de vuelta de esas vacaciones. Lo de la peli de fantasmas, para mí tuvo su impacto en la adolescencia, pero ahora ya, después de tantas parodias que el humor de por aquí llevó a las pantallas, no puedo evitar reirme en los momentos más duros.
De este tipo de películas, me gustó "Más allá de la vida" de Eastwood...
Y de las lecturas, como siempre, creo que vamos por caminos distintos. Por cierto, cerca de mi casa han abierto un restaurante pequeñín en homenaje a Cortazar y se llama Rayuela...Creo que tengo que leer ese libro!!
Saludos!!!

mario skan dijo...

Hola María: tardé mucho tiempo en ver ghost precisamente porque no me gustan las películas taquilleras. Ghost es mala. Vista 20 años después muestra otra cosa. Anoto Más allá de la vida.
Rayuela es un libro interesante, con personajes inolvidables: la maga, Horacio, Talita pero también extraño por el paso del tiempo.
saludos María

Valeria dijo...

Hola MArio. "Ghost" es como "Los Cazafantasmas" y "Polthergeist", no es lo mismo sin una videocassetera a la que hay que ajustarle el tracking todo el tiempo... ¿te acordás esas épocas de pobreza? Pero qué lindo ir a la casa de algún privilegiado con videocassetera. En casa solo había reproductora, que era super medio pelo, jaja.
Copado lo que contás del librode Fogwill. Yo leí Muchacha Punk nanda mas. Lo anoto.

mario skan dijo...

Si, me acuerdo de noches enteras mirando películas espantosamente malas y alguna que otra buena. Después cocinabamos. Es verdad, las reproductoras eran más comunes y económicas, yo tenía una Philip que después me chorearon junto con un nebulizador.
El libro de Fogwill está imperdible
Saludos Valeria

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