lunes, 19 de septiembre de 2011

La historia de un libro

P no comía desde hacía dos días. Se había peleado con el dueño de casa, éste lo había echado de su habitación y desde ahí comenzó a vagar por Cipo. Un día me encontró en la esquina de un parque, me hizo señas, se acercó, me contó que tenía hambre.
Biber preparó fideos con tuco, bebimos vino tinto y picamos algo al escabeche. Cuando P preguntó que era eso tan rico que había comido y Biber le dijo: se llama tendones a la vinagreta, P descompuso su cara al punto de vomitar: soy vegetariano dijo. Que sabíamos nosotros.


P contó en la mesa sus desventuras con C. Todo por cuestión de mujeres. P se volvía a Baires. Para ello necesitaba recolectar dinero. Lo más rápido  era vender su pequeña colección de libros . No sé como hizo para sacar los libros de la casa ,pero parece que C lo dejaba dormir en su gran casa estilo antigua con zaguán y habitaciones a los costados,  mientras el dueño de casa visitaba a su madre, el resto del día arreglate cómo puedas.


Una tarde se apareció por casa con una caja. Los restos dijo: apiló sobre la mesa un libro de Cioran, una versión de Teorema de Pasolini sin tapa, un libro de Schwob editado por Bruguera, una especie de breviario de W. Blake de letra diminutas, hojas de olor picante y amarillas, un libro de Nietzsche de la colección Alianza con anotaciones en el margen y una versión en tapa dura de Hispamérica de la novela de Scott Fitzgerald El gran Gatsby, bastante ordinaria pero que ostenta grandeza.


Hay libros que parecen imprescindibles, a mi me parecía que leer El gran Gatsby era necesario. Sin embargo pasaron como diez años desde que le compré el libro a P y nunca me había enganchado con la lectura.


No recuerdo en cuál de las novelas de Murakami se nombra tanto al gran Gatsby. Era Tokio blues ? after dark ? no lo puedo asegurar. Mi memoria muere al cerrar la tapa de   libros similares.


Gatsby es un verdadero misterio. Hace fiestas en su palacete de la costa este, cerca de NY;  acuden a ella invitados, colados, hombres con cara de lechuza que viven en su biblioteca poblada de libros de verdad, mujeres borrachas a las que se le corren el rimel de sus ojos y un misterio  que ronda en el aire. Esta es una de esas historias de amor  asociadas al   diván y no a una alcoba. Una historia de amor que monta  escenarios para representar los diálogos de actores alucinados y modernos. En esta novela vi a un hombre salido de un cuadro de Hooper, vi un taller mecánico, una mujer en la ventana de una planta alta y a un gran auto color verde atravesar la carretera  de New York City a West Eggs, Long Island.


La atmósfera de la novela parece familiar. Será que el cine, Capote y Cheever enseñan en sus cuentos a este tipo de almas adineradas y por ende despiadadas. 


Cuando P me vendió el paquetito de libros  sabía que entre ellos había una gran novela. Conocía algo de Fitzgerald por las memorias de Dos Passos y algún cuento donde la trama sucedía en la calle 42 de NY.
El gran Gatsby gran libro




 

15 comentarios:

Teresa dijo...

No lo he leído, vi la palícula y no la recuerdo mucho. Tengo en casa "Suave es la noche" del mismo autor y ya tengo ganas de leerlo.
Buen día
Teresa

mario skan dijo...

Hola Teresa:tuve a este ejemplar como diez años hasta que me decidí romper las olas que no me dejaban avanzar. ES una novela realmente copada. saludos

Teresa dijo...

Mario qué quieres dcir con "copada", no entiendo bien la palabrita.
Un saludo
Teresa

mario skan dijo...

Copada= muy buena=genial=chachi=interesante.
en fin, varios significados

saludos

Richard dijo...

¡Hola Mario! Leí El gran Gatsby en el colegio y en la universidad, y tengo muy buenos recuerdos de aquellas experiencias y de la escritura de Fitzgerald. Claro, una novela con alma. También me gustó tu mini relato sobre la adquisición del librazo. ¡Saludos!

mario skan dijo...

Hola Richard, la historia del libro es cierta, P. tenía una breve biblioteca que vendió para costearse algunos gastos de emergencia. La verdad es que no sé como hizo para volver a Baires.
Aunque leo de traducciones el libro tiene frases muy buenas. saludos

Pollo dijo...

Hola! Primera vez que entro a tu blog. “El gran gatsby” es uno de los libros que tengo pendiente por leer justamente por la novela de Murakami en la que se menciona bastante, "Tokio Blues". En esta obra el amigo del protagonista entabla amistad con Toru y una de las cosas que comentan es el gusto por esta obra de Scott Fitzgerald, saludos!

mario skan dijo...

Hola Pollo: si, ahora lo recuerdo y a raíz de ese episodio leí una nota en la revista Ñ de clarin en la que una periodista hacía una reseña de Tokio Blues y de El gran Gatsby.
Murakami es el escritor que le pone banda de sonido a sus libros. De ese autor estoy tratando de salir del pozo con el señor que da cuerda al mundo,
saludos

Valeria dijo...

Hola Mario: Primero: Me encanta como escribís!!! Te digo que esta entrada me hizo acordar un montón a un libro que comenté hace poco "Los modos de ganarse la vida" de Ignacio Molina. Si podés compratelo, vale dos mangos y está bueno. Re tu onda.
Segundo, me llama la atención la cantidad de lecturas y referentes en común que tenemos. Qué loco.
Finalmente: Te estás convirtiendo en una especie de "librero virtual" para mi, jaja.. porque la otra vez me dejaste un comentario mencionando "La muerte de Iván Ilich" y ahora lo estoy leyendo. Y creo que el próximo será "El gran Gatsby", de una.
(Ah... y me copan los tendones!!! qué rico...como dijeron en una peli que vi hace poco, "Yo soy vegetariana pero no practicante", jaja)

mario skan dijo...

Hola: estuve indagando sobre Molina y pensé que era el que escribió, entre otros libros, El jinete polaco. Pero no, es de acá. Voy a echarle un vistazo. Aunque alguna vez tuve pretensiones de escritor está bueno parecerse a uno, ja.
En casa consumimos de vez en cuando tendones, con aceite y picante, son geniales.Imaginate, si el vegetariano con hambre se los comió, es por algo.
saludos y como dijo Leox, ahora es el tiempo de elegir las lectura que le vas a hacer a Zoe.
saludos

Andromeda dijo...

Pues tu relato/reseña está copado, Mario, y el libro no lo he leído, por desgracia. Lo tengo en una edición española muy barata que advierte que se trata de una "edición íntegra". Menos mal... :)
¡Un saludo!!

mario skan dijo...

aayy de las traducciones, siempre pienso en que los hispanoparlantes y, por supuesto, los que saben español sin ser ésta su lengua, tienen la ventaja de leer en su original a : Carpentier, Borges, Onetti, Cervantes,etccccc

Matías dijo...

Recuerdo ese libro! Lo leí a escondidas en un trabajo que tuve alguna vez.

Gracias por la invitación al colegio. Me gustó, pasé un buen momento.

Estuve leyendo las entradas de este blog. Me gustó mucho el tono, la cadencia, la forma en que vas enlazando las palabras. También, la vivisección de los libros.

seguiré merodeando.

Un abrazo grande y gracias.

mario skan dijo...

Hola Matías: la verdad es que debería ser muy extraño ese trabajo para que leas a escondidas pero asi tiene mayor emoción.
saludos

Teresa dijo...

Mario gracias por aclararme lo de copada. No lo había oído nunca y viví en tu país tres años.
Antonio Muñoz Molina es el que escribió El jinete polaco. No te pierdas a este escritor a mi me encanta.
Un saludo
Teresa

De un paseo por los blogs

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