martes, 16 de agosto de 2011

El Forrest de Eco

***El listado de libros nuevos está sobre el escritorio de la bibliotecaria recién impreso, en arial 12. El listado es ecléctico: va desde libros de autoayuda hasta la narrativa policial sueca que tanta salida tiene últimamente.
La leo y  me detengo en Vitagliano, en Eco y Pound. Los libros todavía están adentro de la caja. Supongo que en una semana o dos comienzan a salir dijo ella, la bibliotecaria. Le digo: a mi me interesa el de Eco. Cuando esté listo te mando un e-mail y lo hizo.

El libro de Eco tiene más de 500 páginas. Se trata de un libro con ilustraciones. Muy interesante. Como los libros de Verne, casi la misma técnica.( "Veinte mil leguas de viaje submarino", ilustraciones de Alphonso de Neuville y Edouard Riou. "Cinco semanas en globo", con ilustraciones de Henri de Montaut y el mismísimo Èdouard R. )


Pero no estaba con ganas de emprender un Eco. Los últimos que leí me costaron mucho remontarlos así que lo tuve unos días en la mesa de noche, macerando el lugar, apropiándose de la luz del velador, terca y amarilla. En la espera liquidé Bajo este sol tremendo y comencé a leer V de Thomas Pynchon, al que dejé momentáneamente, por arduo y por la patética letra chica de la edición de Tusquets.


Cuando me decidí a leerlo le dí un empujón hasta la página 100. Ya no lo iba a abandonar.
 La historia del capitán Simone Simonini, especie de Forrest Gump del siglo XIX ( tiene encuentros con Freud, Dumas, Gribaldi y otros conocidos actores de renombre ), pero con todas las cualidades de un verdadero cretino, me atrapó. Simonini es un anticuario que entre otras cosas falsifica documentos, asesina personas, aborrece a las mujeres y quiere matar a todos los judíos. Es el contrarrevolucionario por excelencia, un fraude de hombre, sin ideales modernos, oscuro y abyecto.
Simonini concentra en su personalidad y accionar a toda la escoria que atenta contra los ideales de libertad, igualdad y fraternidad.
En las primeras páginas de la historia del capitán, que no sabe si es uno o dos, describe objetos, calles y comidas pero luego se aburre y sólo relata historias de espías, masones, misas negras, conspiraciones,etc.
Simonini es un agente que participa de los hechos históricos más significativos del siglo XIX en europa. Está con los garibaldinos. Detrás de las barricadas de la comuna de París donde vivencia las cloacas de Los miserables. Está como espía en la guerra franco-prusiana y participa de la conspiración a Dreuffus.
Aunque su papel destacado es como mentor de documentos destinados a desprestigiar a los judios.
El cementerio de Praga es una historia de odio  narrada por tres voces y un diario personal donde se alternan un abate y el falsificador-espía,  muy cretino por cierto.


Novela entretenida que me despertó la curiosidad por La misteriosa llama de la reina Loana



8 comentarios:

Leox dijo...

El éxtasis de un laburante de biblioteca al ver la caja con novedades es irreemplazable. A parte de pequeño beneficio al ser el primero en la lectura de un libro.
Pasa el tiempo y los libros van de préstamo en préstamo , algunos pasan mas en casa de lectores que en la biblioteca otros esperan en las estanterías.

Yo con Eco no puedo hace lo intente de nuevo con el nombre de la rosa y quedo ahí. Se suma a Barthes , Steiner , Sebald en mi lista de escritores muy inteligentes para el hiper-lector.


saludos colega

Andromeda dijo...

¡Hola, Mario!
Tengo en casa La misteriosa llama de la reina Loana pero como no la he leído no me he animado con El cementerio de Praga; creo que me voy a saltar el primero para poder leer el que comentas. Dicen que levantó revuelo por su forma de abordar el tema de los judíos.
¡Un saludo!

mario skan dijo...

Toda la razón colega Leox. No hay nada mejor que abrir la caja que viene con los libros nuevos y sobre todo sin mirar el listado.
DE Sebald leí Los anillos de Saturno, un libro alucinante. De Steiner nada.
saludos

Andrómeda: todavía no di con el amigo ni la biblioteca que tuviera en su poder La misteriosa llama de la reina Loana para prestar.
El tema central de El cementerio de Praga es el odio a los judios y la historia del antisemitismo en la europa del siglo XIX que luego desenbocaría en el holocausto. Sin duda hay gente que pensó que Eco tomó partido por los antisemitas pero en realidad es el narrador de la historia quien se posiciona desde el lugar de un antisemita.
En este juego de la verosimilitud y de la posición del narrador algunos lectores confunden los tantos.
saludos Andrómeda

e. r. dijo...

Mario!
Parece el viajero del siglo, o que tiene más o menos esa onda (que por cierto es una readaptación de Orlando, de Woolf, etc.).
Te mandé un libro mío! Lo tiene el Humbert, en Neuquén.
Espero que esté todo bien por ahí, al menos sin ceniza.
Saludos

mario skan dijo...

Capo Ever, todo bien por estos lares. Con algunos cortes de ruta. La ceniza se mandó de nuevo al cráter y no jode. Estaré mensajeando a Humbert Humbert para quedar en un lugar donde me entregue tu libro que dicho sea de paso, un millón de gracias.
En cuanto a El cementerio y su similitud con el viajero, para mi, lejos de esa imagen.

saludos valletanos, cipolleños y patagónicos, graciasssss

María dijo...

De momento dejo a Eco y a Simonie...qué no se pierde nada interesante de la historia...jajaja!!
He pasado unas risas leyéndote.
Saludos!!

Valeria dijo...

Mi viejo lo leyó a principiuos de año, me pareció que con una onda un poco escolar: No me dio la impresión de disfrutar realmente del libro, sino de batallar con él... pero esto es mas una crítica a mi padre como lector, eh. Tu reseña me lo vende un poco mas.
De Eco leí "El nombre de la Rosa", muy bueno, y algunas cosas en la facultad de ensayos etc.
POr ahora creop que empezaré a leer cuentos, algo que hace años no hago.
Saludos amigo.

mario skan dijo...

Hola María ¡ al libro de Eco hay que leerlo con mucho tiempo por delante y ganas de saber que pasó con Garibaldi, la comuna y los masones, sino el asunto se torna denso. Pero de igual modo, no deja de ser una historia entretenida.
saludos


Valeria: en algunos pasajes me pasó como tu viejo, era como ir en contra de la corriente. A veces aplicaba el viejo truco de saltar párrafos hasta encontrar una zona menos árida. Gran parte de la historia tiene pasajes trepidantes y hasta jocosos como los encuentros con el cocainomano dr froide. En fin-----
saludos

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