domingo, 24 de abril de 2011

El policial pampeano

A qué llamamos policial se pregunta el lector cuando acaba esta novela. Dónde se sitúa, dentro de la teoría sobre el policial,  esta magistral narración de Piglia. No es Blanco nocturno un texto unificador de los diferentes tipos de policial: el clásico inglés, el relato negro yanky, el delirio postmoderno aún no descripto ? Preguntas  me dejó  la lectura.
Por momentos crei que se iba al garete, que rellenaba con pequeñas historias, pero  todo debe ir adentro de la novela decía Virginia Woolf, quizá. En los pasajes que la narración toma otra senda, el narrador nos cuenta en la voz de Schultz, un seminarista contratado para escriba  (quién  sería mejor escriba que un copado de la iglesia ), aquella historia tomada de La transmigración de Timothy Archer de Philip Dicks, en la que se hipotetiza que los primeros cristianos, precisamente los esenios, no eran más que unos comedores de hongos alucinógenos además de traficantes. Por supuesto, todo esto que cuento,  contextualizado en una teoría amplia sobre los diferentes tipos de creyentes y las contradicciones que tiene la iglesia en cuanto a las fuentes de la divinidad, las creencias y la interpretación de los textos sagrados. 
En un párrafo se hace mención al blanco nocturno el narrador nos hace viajar al año 82, guerra de Malvinas, sin embargo el relato está anclada en la década del 70. 
La máquina narradora aparece, está vez guionada por un texto de Carl Jung, que funciona para poner nuevamente al héroe de pie. Le da la seguridad para funcionar contra la traición familiar pero más adelante sabremos que nada es más venenoso que la culpa.
Blanco Nocturno, policial ecléctico, que pone en el escenario del crimen a un comisario racionalista que termina en el manicomio. Un periodista que hace non-fiction para un diario de la capital. Un móvil de asesinato basado en el dinero, lo que lo convierte en un policial materialista ( palabras de Piglia, de su artículo Sobre el género policial ).

No dije nada de la trama. De la familia Belladona, los hermanos, las hermanas, el capo y la irlandesa que huyó a su país natal. No mencioné al japonés ni al jockey ni al ayudante.No mencioné a Tony, el muerto. 


Blanco nocturno en el medio. A la izquierda el que ahora leo. A la derecha, bordeando, Foster Wallace y la desmesura del detalle.

8 comentarios:

María dijo...

Veo que tienes al lado de Blanco Nocturno, llamado: "Yo,yo y yo"...me gusta el título...
De Blanco Nocturno, no sé muy bien qué pensar...Creo entender que trata de alguna trama dentro de la Iglesia...¿puede ser?
Un saludo!!

mario skan dijo...

Blanco nocturno es un policial que trata de dilucidar el asesinato de un ciudadano yanky en un pueblo del interior. Los sospechosos son dos o tres. En la resolución del caso intervienen un comisario, un periodista y la fiscalía. Además está la historia de una familia rica vinculada, de alguna manera, al asesinato. Un policial muy completo. saludos

e. r. dijo...

Hola, Mario!
Hace rato no te hablaba pero siempre paso. Últimamente cuesta un poco escribir en el blog, pero hay novedades: por ejemplo sale pronto un libro mío! Ya te lo haré llegar de alguna manera.
Respecto a Blanco nocturno, me hablaron mal de ella. Por lo que contás está buenísima. Ya me pasó antes con Plata quemada: me la denostaron y yo aluciné con su lectura.
Saludos!

mario skan dijo...

Hola Ever: qué bueno lo del libro y más copado aún que llegue uno a mis manos a este sur frío.
Como sabrás siempre ando por tu blog, deje o no comentario.
saludos enormes

Richard dijo...

¡Hola Mario! Como Ever, yo también había oído malas cosas acerca de Blanco nocturno en alguna parte. Sin obstante, tengo más confianza en tu juicio crítico y normalmente me encanta Piglia de todos modos. Gracias por la reseña tan prometedora para mí. Voy a buscar el libro después de acabar con La invasión, de Piglia. ¡Saludos!

mario skan dijo...

Es una buena novela que no te podés perder si te gusta seguir la obra del escritor de Mar del Plata. saludos

oesido dijo...

Por aquí se hicieron muy buenas reseñas de Blanco Nocturno. Yo no me atreví. De Aira tampoco sé nada, hay que probarlo. Lo que leí de Fresán me resultó pesado. Cada vez me gusta más lo minimalista. De casi todo lo que leo me sobran tres quintales de letras. Nabokov escribía lo justo, ni una palabra más ni menos (vaya chorrada que he dicho ¿eh?).

mario skan dijo...

Aira puede ser un denso o un grosso, depende del lector. Piglia está bien, sus libros corren.
Es cierto que Fresán por ahí es medio denso pero tiene sus páginas.

saludos

De un paseo por los blogs

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