jueves, 6 de enero de 2011

El pibe y Dublinesca


Dublinesca tiene un remate inesperado. Las novelas que no tienen una idea lineal para desarrollar pueden carecer de finales audaces y así como comenzaron terminar. A mi  me parecía que ese era el destino de Dublinesca pero me equivoqué. La historia del editor jubilado Riba que decide hallar un sentido a lo cotidiano y por ello decide armar un viaje a Dublin para celebrar Bloomday y asistir al funeral de la galaxia Gutenberg, culmina con interrogantes. La excusa es un funeral y un itinerario, sobre ese  armazón narrativo se derivan otros relatos que llevan a Riba a una serie de coincidencias con tipos que aparecen y desaparecen como por arte de magia, un sueño de antaño que acaba por ser premonitorio en medio de una lluvia torrencial. Dublinesca es en esencia literatura pura, citas, vida de escritores. En el último capítulo el narrador desenrolla una madeja que termina presentando una nueva duda, es que Riba, el eterno buscador del  escritor-genio, el editor copado que solo publicó en su carrera buena literatura, es un hombre que no sabe lo que quiere, ¿o sí.? Hay un capítulo del Ulises de Joyce en el que Bloom hace un recorrido por la ciudad y más adelante ese mismo recorrido es narrado por otra voz. La sensación que da es la de haber estado allí o de simultaneidad, aunque ambas sensaciones nada tienen que ver entre sí,  a mi se sucedió.  El capítulo final del libro de Vila-Matas se da en ese tono. Como dije al comienzo, me quedaron preguntas, huecos, tal vez por ser la primera novela completa que leo de Vila-Matas, pero qué es la lectura sino un deseo por más.

Como la literatura tiene  caminos comunes , cuando leía las últimas páginas de El pibe de Guillermo Saccomanno hallé un pasaje que se repite constantemente en la novela de Vila-Matas, la del escritor que sin salir de su cuarto pinta, recorre e inventa las historias más alucinantes. En este caso el narrador de El pibe hace referencia a Emilio Salgari que según reza la historia se hizo el harakiri y como no le salió se terminó cortando las venas. En los libros de Auster  el procedimiento de narrar episodios de la vida de escritores o personalidades conocidas, es frecuente, y qué casualidad que Vila-Matas lo tenga presente en Dublinesca como persona emblemática de New York.


Volviendo a El pibe, edición del 2006, por Planeta, 147 páginas, puedo decir que su historia no relata vida de escritores, sino de una infancia en Buenos Aires en la década del 50, llena de peronismo, Evita y mucho barrio. Otrora leí, de este mismo autor, La lengua del malón, libro con el que tiene muchos puntos de contacto. Sin duda la época es la misma, el narrador pasa por el mismo Buenos Aires, la revolución fusiladora ( revolución Libertadora del año 55 ) el bombardeo a la plaza de mayo y sus muertos. El narrador utiliza el lenguaje de la época para contarnos la vida de los garufas, los pibes que,  al verse imposibilitados de estar con una chica, hacen "la cambiadita", los parientes ricachones y hay una sombra que se vaticina siempre, la de los ford falcon color verde que recorrerán las calles durante los años de la dictadura chupando gente.
En Saccomanno hay un componente socio-político evidente, no está oculto ni se lee entre lineas. Su literatura no es de denuncia pero si hace foco en la historia. ¿Es El pibe una novela histórica? se comporta como tal y se emparenta con otro escritor que la practicar: Andrés Rivera.
Cuando leía la novela me vino a la memoria El mar que nos trajo de Griselda Gambaro y El origen de la tristeza de Pablo Ramos.

7 comentarios:

e. r. dijo...

Hola, mario!
Voy a pedirle a Vero que me preste ese libro. Lo último que leí de VM me pareció excesivo...
Saludos!

mario skan dijo...

Qué libro de vm le pareció denso ? digo, por las dudas no toparme. ja
saludos

e. r. dijo...

Son muy parecidos sus libros, ese es el tema... Pero es un parecer, nada más.
Saludos!

Valeria dijo...

Me dejaste medio mareada con tantas referencias! jaja... El de Vila Matas va a la lista 2011 sií o sí. Todas las referencias que he leído en varios blogs confirman que es imprescindible.
De Sacomanno leí dos libros "El Buen Dolor" y "El oficinista". El primero me gustó mucho.

Andromeda dijo...

Estupenda reseña, Mario, ya veo que a Vila-Matas le encanta cargar sus obras de citas y referencias. Voy a leer este libro en cuanto termine Ulises (ya voy casi por la mitad). :D
¡Un saludo!!

mario skan dijo...

Valeria: es verdad lo que dices de VM, lo nombrab tanto que si o si hay que leerlo. Me parece que el próximo libro del catalán va a ser El mal de montano.saludos

Andrómeda:esperamos con ansias tus comentarios del Ulises. Te iba a preguntar ( o ya lo hice ) en qué traducción lo estás leyendo o lo lees en el original.
saludos totales

Jose Rodriguez Dueñas dijo...

No sé si tenga algo que ver lo que he leído antes y lo que estoy leyendo durante Dublinesca, pero voy por la página 110 o algo así, y la novela me parece por demás tediosa, aburrida, intrascendente, repetitiva, lenta; en una palabra: mala. Lo que se contradice con tantos elogios que leo en todas partes.

Siempre leo varias novelas al mismo tiempo, y las cuatro más recientes que he leído o estoy leyendo fueron "La guerra del fin del mundo" (terminada hace algunas semanas), "El evangelio según Jesucristo" (terminada hace pocos días), "Dublinesca" (que he dejado de lado, pero le daré una oportunidad más) y "2666" (que empecé después de la de Vila-Matas, pero la ha superado largamente".

Quizás la novela es buena, pero las otras que he leído al mismo tiempo son geniales y la opacan, por eso no la valoro tanto; o tal vez, simplemente, "Dublinesca" es mala.

De un paseo por los blogs

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