domingo, 3 de octubre de 2010

Los efectos

Los Cuentos completos de Nabokov en la edición de Alfaguara tiene 808 páginas de tono mate y letra 10, según un procesador de texto.  
Soñé con la tapa del disco de Pink Floyd. Buqué la imagen y descubrí que ella se llama Lulubelle III, de las otras dos no se sabe nada

En la biblioteca están los cuentos completos de Onetti y de Luisa Valenzuela ( tres tomos  de esta última ) una escritora argentina que parece más una cantante de tango al estilo Adriana Varela que escritora de relatos. Tuve oportunidad de leer algunos de sus textos pero me quedé con la magia y maldad de Silvina Ocampo.

Del libro de Nabokov leí su prólogo en la que cuenta los modos de selección de los cuentos, las traducciones que se realizaron y el nombre de las revistas en las que se publicaron. La firma de Dmitri Nabokov data del año 2008. Fecha aparentemente reciente. Leí El duende del bosque, especie de añoranza de los tiempos del zar y ahí lo tengo, cerca, para deleitarme con un cuento cuando tengo un hueco de lectura.

Entretanto Boca de lobo de Sergio Chejfec con sus pocas páginas por arremeter y su tamaño al estilo de ipad, comienza a delinear una historia de amor. Una detallada crónica del encuentro entre el narrador y Delia, una obrera de fábrica, en una geografía que va acumulando tiempo y una prosa que desmenuza todo la materia que se encuentre cerca. Por momentos me da la impresión que exagera su análisis de los recuerdos y sentimientos. Pero son pocas las páginas que emprendí. 

En una conversación ocasional con la profesora de L.A.S ella dice que con el libro de Chejfec se pegó un apoliyo bárbaro. Le creo. Porque si uno toma ese libro a determinada hora y en determinadas circunstancias puede palmar,  pero todos los libros son suceptible de provocar dicho efecto. Lo que si se puede hacer es un ranking de efectividad. También es dable decir que hay libros que  ni siquiera logran ser remedio de sueño ni de nada, pongamos el ejemplo de Cohelo, pero soy demasiado generalista.

La última lectura fallida que tuve fue con Le Clezió y su biografía de Diego y Frida. No me enganchó para nada. Incluyo a este libro entre los que ayudan a conciliar el sueño.


5 comentarios:

marichuy dijo...

Hola Mario

Pues sí, hay libros que ni con inyección le entran a uno.

Igual pasa con el cine. Yo tengo dos filmes que para mí son nembutal, que sin falla, en una noche de insomnio -por muy duro que sea-, me llevan de regreso a los brazos de Morfeo:

“Forrest Gump”.- Es cosa de ver los gestos de Tom Hanks unos diez minutos y adiós insomnio.

El otro, “Rescatando al soldado Ryan”: pasados los primeros 15 minutos (los del desembarco en Normandía y lo único que la vale la pena de ese sobrevaloradísimo ladrillo hollywoodense), aquello se torna una oda al patrioterismo yanqui absolutamente soporífera e insufrible… sueño seguro.

Saludos

oesido dijo...

Jo Mario, como siempre no conozco de nada a Chejfec, pero en cambio creo reconocer a la vaca: ¿No es la de la portada de un album de Pink Floid? Creo que debo dejar la literatura y doctorarme en fisonomía vacuna, tendré más futuro. Curiosamente los cuentos de Nabokov difieren bastante de sus novelas. Más artesanales, menos humorísiticos, quizá. Saludos

Jesús Garrido dijo...

Chefjec y sus cisnes, impresionante "mis dos mundos", no se la pierda nadie.

María dijo...

También yo he dejado libros en el banquillo...Pero curiosamente yo me duermo con los que me gustan (¿?).
Al autor que nombras, Chefjec...jamás le oí nombrar. Desde luego aprendon mucho entrando en este blog.
Saludos!!

mario skan dijo...

Recuerdo a un amigo de la familia que siempre que escuchaba música clásica preguntaba quién se murió. Me pasa con el libro de Ortiz sobre la vida de Felizberto Hernández, no hay con qué darle. Las películas agarradas por la mitad de cualquier cineasta ruso son un frasco de pastillas, ja.saludos

Es la tapa del álbum Corazón de madre atómica, cuando encontré la tapa en la web dediqué un tiempo a escuchar algunas de sus lisérgicas cancioncillas. Nabokov es una copita de algo fuerte, lo tengo sobre la mesa de luz. saludos

Jesús, de acuerdo con vos, chejfec capo de la densidad. Me gustó más Baroni que mis 2 mundos, aunque de qué vale esa diferencia? son geniales ambos libros.
saludos

María: Baroni un viaje es un libro muy copado, si lo consigues dale un tarascón. Curiosamente los libros buenos también dan sueño si uno se relaja mucho .
saludos

De un paseo por los blogs

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