martes, 7 de septiembre de 2010

Los ratones del frasco

Estamos en la sala de la biblioteca. Hay cuatro usuarios: tres haciendo un afiche para la materia cívica, en una mesa alejada una profesora corrige un toco de hojas. Otra profe,  que está sentada en la silla junto a la mía, en el escritorio, me indica con el dedo que lea, cómo hacer ratones caseros, de un libro de tapa roja Biología 1 Aique página 64: receta para fabricar ratones: el párrafo está sacado del libro Ortus Medicinae ( 1667 ) el asunto es sencillo, meta en un frasco trigo y ropa interior transpirada y al cabo de 21 días: sorpresa, ratones salidos de la transpiración de los testículos y los granos de cereal. La teoría de la generación espontánea daba un salto.


Del otro lado de la sala de lectura se escuchan llegar los tacos firmes de una profe. Había quedado con ella, el viernes pasado, en intercambiar libros. Supuse que la ecuación debería ser: por los cuentos completos de Fogwill de mi peculio por lo menos cuatro libros. Ella traía en una bolsita amarilla donde comúnmente se llevan los pedidos de cosméticos Boca de lobo de Chejfec y una novela que me vendió como extraña y porque no, buena: La muñeca rusa de Alicia Dujovne Ortiz, la foto de la autora no dice mucho, la cara de los escritores dicen siempre lo contrario. Ella atesoró la edición de Alfaguara como si fuera el gato de chesiré, me pidió la bolsita  y metió en su maletín los cuentos de Fogwill.

Y hablando de paréntesis y ecuaciones matemáticas eso es lo que hice con la lectura de El arco iris de gravedad para dedicarme a leer literatura "Bonsái" de Alejandro Zambra. Un libro breve. Escrito con la técnica del despojo. La clase de novela que se ancla en otras novelas, famosas, como Madame Bovary, Por el camino de Swann y otras que no recuerdo. La mujer de la historia se tira debajo del tren. El hombre recibe la propuesta de escriba electrónico de una escritor reconocido. Pero al final no lo contrata. Alguien le pasó un presupuesto menor. Sin embargo el amanuense no ceja en su juego y anda diciendo por ahí que el trabajo con el fulano escritor va de perlas y en realidad lo que hace es escribir el mismo una novela para justificar sus dichos.Paréntesis: Svevo secretario de Joyce, luego escribiría novela con fumador empedernido. Manguel amanuense de Borges, luego escribiría ensayos sobre libros, lecturas y novelas breves.Secretarios de escritores devenidos a escritores.
La relación entre ella y él se funda en el terreno de la lectura.En fin, una novela que se lee de un tirón.
Me gustó más la de Bellatín.

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 Por la noche del lunes me pongo a leer La muñeca rusa, no es la compilación de cuentos de Bioy, es la novela de Alicia D. Ortiz. El nodo de esta historia es el mismísimo Felisberto Hernández, el pianista de cines y ocasionalmente bares.  Lo primero que leí es forzado. Un narrador cómplice o intenta serlo. Creo que fui engañado.

9 comentarios:

marichuy dijo...

Mario

Pues la mujer, ¿protagonista?, de "Bonsái" también guarda semejanzas con Anna Karenina (por lo de tirarse bajo el tren).

No vas a escribir nada sobre el recientemente fallecido Fogwill?. Por acá leí que era como el "escritor maldito" de tu tierra.

Saludos

Richard dijo...

¡Hola Mario! Siempre un placer, je je je. Me gustó lo que escribiste sobre los retratos de los autores y autoras. ¡Qué interesante! ¡Saludos!

María dijo...

Bonsai, se queda en la agenda anotado...para buscarlo. Me encanta que haya semejanzas en los libros.
El libro de la Muñeca Rusa, me suena mucho, debo haberlo visto entre las estanterías de alguna librería.
Muy gracioso eso de cómo hacer un raton casero...no creo que lo intente.
Saludos!!

mario skan dijo...

Marichuy: la verdad que tirarse abajo de un tren es una decisión corajuda. De Fogwill lo mejor es leer sus cuentos la panegírica no me sale. saludos

Richard: buenísimo tu visita. Los personajes de Bonsái tenían conexiones literarias, muchas debo haberlas pasado inadvertido. saludos

María:La muñeca rusa editado por Alfaguara te cuento que aún no la abandoné pero me cuesta seguir en su narración, no me atrapa, tal vez más adelante?
saludos

anonimo lector dijo...

Las magias y sorpresas de las salas de lectura , muchas veces me pasa y me pongo a analizar todos factores y cosas que hay en ellas, Muchas historias.
Como siempre te lo he dicho da para una novela gráfica al estilo de Eisner llamada " la sala de lectura"
Volvi , pero en otra piel
saludos
leox

mario skan dijo...

Hola Leox, feliz vuelta, visitaré tu nuevo sitio colega. saludos

Andromeda dijo...

Mario, ese inicio me pareció como de relato y me quedé con ganas de más sobre generaciones espontáneas. XD
Me llamó la atención lo que cuentas del libro de Zambra; también me recordó a Ana Karenina.
¡Saludos!!

e. r. dijo...

Mario!
El arcoiris sigue esperando, pero no mucho más, la impaciencia apura.
Te cuento que la mujer que te prestó los libros se voluptuolizó (se dice así) en mi fantasía...
La dujovne me la recomendaron una vez, pero me acuerdo dónde.
Saludos

mario skan dijo...

Hola Andrómeda, si, hay intertextualidad hasta en las comas. se me deben escapar varias. Es una novela del género que llaman para escritores. saludos

e.r: creo que la profe me engañó, me pintó una novela copada y el libro es bastante malaso. con el de chejfec corrí otra suerte pero hay que estar con ganas de leer al pelado.
saludos

De un paseo por los blogs

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