jueves, 24 de junio de 2010

Lecturas 4. Invierno

Hoy dí mi acostumbrada vuelta por la biblioteca popular. Me traje tres ejemplares para chusmear y ver de qué trata cada uno. Enumero: Lata peinada de Ricardo Zelarayan, autor que me tiene intrigado. La regla de tres de Antonio Gala, booket y Tierra de nadie de Onetti. Lecturas para los días que se avecinan, libros para leer en el auto, en la cola del banco o en el consultorio.

Otro libro que duerme en la página 55 es La ópera flotante de John Barth, de "el aleph editores", un ejemplar con buena letra y calidad de papel contrastante con los caracteres. El narrador se va a empeñar a relatar un hecho pero lo va a narrar de manera que sea como una ópera flotante ( en barco ) donde cada espectador, situado en las márgenes de un río,  pueda contar a otro su perspectiva y así armar, una gran escena. El narrador es un tipo que vive en un hotel, como Nabokov, se hizo de un círculo de amigos viejos cascarrabias que le dan al whisky como pacheco a la torta. El narrador protagonista es un tipo con suerte. Se dá la gran vida, pasea en autos copados y nada en lugares de ensueño junto a un amigo que tiene la desgracia de tener un mujer muy bella. El asunto es que los tres son amantes y viva el amor sin celos. Luego seguiré contando porque me subí a la lectura de otro libro.

Compré "Entre amigas: correspondencia entre Hanna Arendt y Mary McCarthy 1949-1975" en un supermercado por 10 pesos. Si, ya sé, otro libro de saldos. Lo compré hace ya un tiempo pero nunca lo había sido la lectura de cama. Esta dos mujeres si que tenían un romance estupendo. Añoraban la compañía mutua, se admiraban los trabajos, compartían opiniones literarias. Por ejemplo McCarthy le escribe que se quedó totalmente obnubilada con el trabajo que realizó Nabokov en Pálido fuego mientras que Arendt le contesta que el ruso es un capo pero peca de vulgar por tener la pose: eyy soy re-inteligente ( todo esto escrito en un idioma acorde a dos señoras intelectuales, una neoyorquina, la otra emigrada )
Mary McCarthy, la mujer literaria en este juego de correspondencias le narra su estadía por toda europa, especialmente su  salud, al parecer el estado febril era recurrente en la escritora yanky. Leo más adelante que McCarthy sufrió una infección pulmonar, hepatitis y una hernia discal.
Interesantes vidas las de esta mujeres. Arendt sigue el proceso a Heichmann y publica libros estupendos que provocan gran revuelo en la intelectualidad norteamericana y el mundo, McCarthy logra gran éxito con la novela El grupo, que desconozco, y genera un debate con Miller y críticos literarios. 

La lectura fragmentada ocupa estos días de invierno.




9 comentarios:

Marina! dijo...

Qué bueno John Barth. Un preferido de la casa. El plantador de tabaco es extraordinario y La ópera flotante también. Ojalá lo disfrutes.
Un post en el que se menciona dos veces a Nabókov no puede menos que parecerme excelente. Siga así!

Marina! dijo...

yo no dije nada de eso Mario.
Acá hay alguien que se esta apropiando de mi nombre y me parece que sé quién es...O..O...JA...
Bueno, ejehm, yo lo único que puedo comentarle es que todo lo que leí boligadamente de Arendt en la universidad no me gustó. Y no porque escriba mal la doña, sino porque no toy para nada de acuerdo con sus pensamientos.
Es bueno tener un libro para la sala de espera del consultorio, siempre ponen esas revistas de lugarea a los que probablemente jamás podamos ir o de chismes tontos.
Saludos Mario.

marichuy dijo...

Mario

Ese narrador de John Barth, me recordóa un personaje de Won Kar Wai (el genial cineasta hongkonés): en su film "2046" el protagonista es un escritor encerrado en la habitación 2046 de un hotel, en donde intentará escribir, terminar, una novela por la que se cruzan, como en una ópera todas las mujeres de su vida, todas que son una sola y a la vez todas distintas.

Saludos

e. r. dijo...

Hola, MAriano!
Voy conociendo un montón de libros con esto de leer tus reseñas. La verdad es que con tus lecturas es suficiente. El de las cartas sí las leería, si tirás pista de que puede despertar algún típo de morbo extraliterario....
Saludos

Gww dijo...

Difruto enormemente cuando veo todos los libros y autores que no conocia.

Un abrazo

Andromeda dijo...

Me llevo varios títulos de esta entrada, Mario. Desde hace tiempo quiero leer a John Barth (y, dicho sea de paso, a Pynchon).
A ver si me organizo para ir rellenando tantas lagunas.
¡Saludos!!

María dijo...

He tenido entre manos tierra de nadie de onetti...me gustaría darle un tiempo a este libro y leerlo.
De John barth no leí nada...siempre anoto libros nuevos cuando paso por aquí. Espero tener más de una vida para leerlos.
Saludos!!

oesido dijo...

Realmente Mario lees cosas bien raras y autores desconocidos para mí. A veces me entretengo en bucear de la gente de la que hablas. Por ej. me entero que la McCarthy se casó con Edmund Wilson, un remilgado crítico y escritor del que leí algo -mucha erudición y poco talento- y que escribió un libro sobre su educación infantil en un colegio de monjas narrando los habituales traumas de la educación católica. Gala, Puag!? tengo la impresión que muchas de estas lecturas son fallidas. Una gran recomendación: EL CUADRENO GRIS DE JOSEP PLA, EDITORIAL DESTINO. Lo tengo, lo miro y me relamo. Saludos M.

mario skan dijo...

Marina x 2: caso serio eso de la duplicidad de la personalidad.
De Arendt no leí nada, sólo chusmeríos sé de ella. y Barth avanza con el amor libre y los problemas de próstata. saludos a ambos

Marichuy: vi un pedacito de esa pelí, flor de churro se fumó el cineasta, esas imágenes tomadas como por una polaroid.o me equivoqué yo ?
saludos

e.r: me enteré que a Arendt le daba por el fundillo que Nabokov se hiciera el estrella y que a McCarthy le resultara rimbombante gran parte de El tambor de hojalata. Cosas- saludos

Gww: me pasa lo mismo con tus post. Hay una variedad de autores de europa del este que conozco por tus post.saludos

Andrómeda: estoy terminado un libro de Pynchon y tengo uno en puerta que no sé cómo me va a ir, pero Pynchon es como una novia absorbente, no te deja leer otra cosa.
saludos

María: de Onetti me gustaría terminar de leer La vida breve, su libro más celebrado, un amigo dice que Onetti no es apto para depresivos, puede ser fatal, no por malo sino por lo impactante. saludos

Oesido: tomo la recomendación ya. De Gala aún no empecé a leer nada pero por lo que escribes no te va. A mi un libro que me pareció extraño fue El libro negro de Giovani Papini- saludos

De un paseo por los blogs

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