jueves, 4 de marzo de 2010

Lecturas


La ciudad ausente de Ricardo Piglia en una edición del año 1992 perteneciente a la colección Narrativa Argentina de Sudamericana. Todavía tengo en casa algunos ejemplares de esa colección, libros de Feilling, Fresan y Jeanmaire. En un tiempo tuve Respiración artificial ( también de Piglia )pero lo presté y perdí, como suele ocurrir entre los lectores , sin embargo esta pérdida no fue pasada por alto, en su lugar tengo una edición de Final del juego medio descuajeringada pero funciona.
Sé que en algún tiempo leí esta novela. Sé que la tengo mucho antes de lo que dice en la primera página, con tinta verde 28/IV/MM. Fue uno de mis primeros libros junto con unos de Cortázar, Artl y John Doss Pasos, por lo que no puedo llamarla relectura ya que recuerdo pocos pasajes de la primera vez y la idea que me quedó de la misma es que no había entendido nada.
Tengo presente de Ricardo Piglia la novela Plata quemada, una narración clara y lineal, con más trabajo sobre el lenguaje que sobre la estructura de la novela. De sus cuentos recuerdo uno sobre Urquiza y Mata Hari 55.
Si uno quiere fiarse de lo que dice la contratapa de La ciudad ausente quedará anonadado o verificará que su opinión sobre la primera lectura, agregado a la reciente, es exactamente esto: una confusión de significados. A veces pasa que uno lee historias enrevesadas que no abandona porque están bien escritas, porque hay descripciones geniales de lugares, situacione
s, diálogos, breves espacios de narración en las que el lector se encuentra lúcido.
Todavía no terminé el libro. A lo mejor funciona como las novelas que en el último capítulo solucionan todos los nudos narrativos y uno se encuentra con la paz literaria, una tranquilidad que alimenta cierto ego lector, al pedo, porque para qué sirve no?
En una ciudad ciberpunk hay un museo, dentro de él una máquina narradora que cuenta relatos, a veces los tergiversa y va creando su realidad, un cuelgue. Durante el transcurso de la lectura uno se encuentra con varias referencias a la literatura nacional por ejemplo la literatura de viajero por excelencia inglés tipo Hudson que amaba a los pájaros y había realizado estudios serios sobre ellos y si trata sobre ingleses no podía faltar el ferrocarril con su complejo montado de estación con terraplen junto a una casa de ladrillo colorado y techo de teja a dos aguas.
En resumen: todavía no terminé con la lectura y cuando termine me quedaré con estas dos impresiones, primero: que todo el tiempo anduve sobre la superficie de la novela y segundo: es interesante cómo y qué se narra aunque me quedé con la imagen pura. Aguardaré en la semi comprensión hasta que llegue el insaigth ------------------------------------------------------------------------------------- Paralelamente leo El mundo según Garp de Irving. Novela tradicional. Acá no hay capítulos, por ahora, donde se narren episodios fantásticos sólo la presencia de un oso, un tipo que camina con las manos y un cuenta sueños pero que habitan un cuento adentro de la novela, vaya truco para vender. Garp, como dice su autor, es una novela que trata sobre la lujuria, es una narración con algunos saltos temporales pero nada que maree al lector. Es más, Irving quiere que su lector se divierta con Garp, un tipo moderno, con ideales morales fuera de encasillamientos, testarudo y con una gran fuerza de voluntad. Garp es optimismo.

----------------- Me regalaron Papeles inesperados de Cortázar, me preguntó si será una joya o un negocio literario sacado de un cajón. Aún no quiero corroborarlo. Abrí la primera página en blanco y anoté la fecha. En estas dudas flotantes recurro a los blogs de amigos. Recuerdo la buena crítica de R . Papeles inesperados sufre de aniversario agudo. Todo esto es un pre-juicio ------------------------------------------------------------------------------------- Ever siempre influye en mis lecturas. Después de leer dos post sobre Bufalino decidí leer unos relatos de Buzzati, a la que también menta en buenos términos. No fueron muchos los cuentos. Sus cuentos Siete pisos y Los siete mensajeros, ¿qué tendría con el siete Dino que además de escribir dibujaba ballenas ? Ambos relatos son el reflejo de una vida amarga pero no por ello menos realista. Donde asoman personajes correctos que expresan y convencen delicadamente. Cuidado, se puede ir tranquilo hacia la muerte. Continuando con la literatura italiana , GWW analiza en una de sus entrada El desierto de los tártaro, creo, la obra difundida por antonomasia de Buzzati. Hace la diferenciación con la literatura de Kafka e invita a adentrarnos en ese clásico. Pienso en el circuito de blogs que uno se va armando, los que visita con frecuencia y comenta, los que sólo visita, aquellos que tiene la posta sobre libros recientes y las curiosas bitácoras personales que uno lee porque no deja de ser curioso. Estos blogs añaden autores y nuevos títulos para leer. -------------------------------------------------------------------------------------

10 comentarios:

marichuy dijo...

Mario

Cuando termines a Ricardo Piglia nos platicas. Suena interesante ese hombre (la imagen es genial).

Me estoy riendo con tu duda sobre le libro de Cortázar... ese también deberás reseñarlo, para sacarnos de la duda. Quiero pensar que bodrio, lo que se dice bodrio, no podrá ser.

Saludos

mario skan dijo...

Tenés razón Marichuy, saqué la palabra bodrio sonaba muy despectiva tratándose de Cortázar, pero no me refería al libro sino a la reunión de textos que quizá no contaban con la aprobación del escritor.
Saludos Marichuy

Carolina dijo...

Buen día, Mario, la semana pasada terminé de leer "La ciudad ausente", de Ricardo Piglia. En varias ocasiones volví atrás porque me perdía. Sin embargo, llegué a un punto de lectura en que, entendí, estaba en medio de una novela bastante esquizoide. Digamos que los fragmentos, perdidas de hilo, o multiplicidad de hilos conductores, la poca consistencia de un personaje como Junior son parte de esa máquina que rehace la historia.Una máquina con historias superpuestas.
Una de las partes que más me gustó está al principio, es el diálogo de Junior con la vieja y desequilibrada bailarina.

Richard dijo...

Hola Mario: Leeré más de Piglia este año, pero Respiración artificial y Plata quemada son las obras de un capo sin duda alguna. También me gusta su trabajo como crítico literario (especialmente en cuanto a la literatura argentina). De todos modos, me gustó este post tuyo. Siempre me interesa ver lo que están leyendo tú, Ever, y los otros amigos bloggers, y estoy de acuerdo con lo que dices sobre el valor del circuito de lectores. ¡Un saludote!

María dijo...

Qué razón con eso de los libros prestados!! En fin...
Como es habitual cada vez que paso por aquí...no conozco a Piglia, más que de nombre. Espero que este año, sea el año de leer algo más diferente.
Siento lo mismo con libros de este tipo, en el que se lian...y al menos en mi caso, pierdo el hilo, y no parece que llegue el final. Y llego a las dos conclusiones similares a la suya.

Veo más libros de autores que no conozco...como digo...tengo que sacar tiempo para otras lecturas.
Saludos!!!

Andromeda dijo...

A mí me gustaría tener esa colección de Narrativa argentina porque he leído por aquí sobre algunas joyitas difíciles de conseguir.
Todavía no leo a Piglia y de Irving tengo en la estantería (sin estrenar) Una mujer difícil y La cuarta mano.
También espero tu reseña de libro de Cortázar.
¡Saludos!

oesido dijo...

Mario, como a ti me gusta leer y conectar con otros lectores y compartir impresiones; aprendo cosas; sobre todo me gusta aprender de la literatura sudamericana que es muy rica y de la que desconozco casi todo, salvo los escritores del boom. Pero me asusta lo excesivamente experimental. Cuando oigo hablar como en el caso del libro de Piglia de ciudad ciberpunk .... museo con máquina narradora de relatos ... salgo huyendo!

mario skan dijo...

Carolina: terminé la novela y puedo decir que me hice una idea global del asunto. La máquina invención de Macedonio se la pasa inventando y cada uno de esos relatos no son más que episodios de la historia de la lit. argentina es decir la mismísima hist.argentina. A eso le agregamos las referencias a Dick, Faucoult, Arlt, Joyce, el monólogo de Molly Bloon del final, los personajes de Arlt, el ambiente de ciber punk, el estado represor y cuantiosas referencias más. En fin, un aleph de la lit.nacional, un condensado, un punto de masa infinita
saludos

Richard: lo que me interesa de Piglia es el trabajo que hace sobre el lenguaje como rescata el habla de la época, como define los tópicos y los desarrolla a través de la ficción. Recuerdo también haber leído Respiración artificial en la que según leí hace muchas referencias a la obra de Arlt. Pienso que debería volver sobre los 7 locos y Los Lanzallamas para retomar Respiración... saludos

María: en la que respecta a los libros prestados la semana anterior me pasaron dos de Murakami, por lo que debo hacerme un lugar para leerlos. No soy de quedarme con libros de otros pero si no me devuelven tampoco devuelvo, como un trato forzado,ja saludos

Andrómeda: comencé a leer Una mujer difícil y me ganaron otras lecturas, creo que si no me hubiera topado con libros estimulantes hubiera acabado con el libro de Irving, en estos casos suelo recurrir a las novelas que me provocan goce. Esta colección de narrativa argentina es una verdadera joya sobre todo por lo novedosa. Saludos


Oesido: tienes razón sobre lo experimental de las novelas argentinas, aunque la de Piglia más que experimental es una metáfora que luego el mismo autor se encarga de aclarar en posteriores libros de ensayos. A mi me quedó un sabor a lit. alocada con un libro de J. Goytisolo, señas de identidad.
saludos

Gww dijo...

Siempre aprendo cosas nuevas de tí. En este caso, Piglia, un autor que sólo conocía de oídas.

Un abrazo y sigue con tu estupendo trabajo.

mario skan dijo...

GWW: lo mismo digo de tu blog, tus entradas son sustaciosas y novedosas. saludos

De un paseo por los blogs

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