sábado, 3 de octubre de 2009

Última de "La Guerra del fin del mundo."




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Mientras leía La guerra del fin del mundo recordé la técnica cinematográfica que se utiliza para grabar la descomposición de una manzana o de un pedazo de tronco o cadáver de cualquier animal; ésta consiste en fijar la cámara ante el objeto que se quiere testimoniar y tomar fotografías cada 20 minutos o 2 horas, no sé. Cuando se proyectan las imágenes, el proceso de putrefacción de observa rápidamente; la secuencia sería más o menos la siguiente : manzana roja turgente- manzana no tan roja- manzana con piel floja- manzana rodeada de una nube de mosquitas-hasta que la fruta se convierte en una masa informe, cubierta de una pelusa gris-verde.
La acción descomponedora de la naturaleza filmada por el ojo de una cámara. Vi varios documentales de este estilo, aquellos dedicados a la investigación forense son un clásico de los sábado a las 15hs.


Traslademos este ejemplo a la lectura de un libro: la cámara son nuestros ojos, las exposiciones :la lectura; es una burda analogía. Sin embargo las asociaciones se dispararan ante los estímulos exteriores y leer en la novela de Vargas Llosa tanta matanza y podredumbre no hizo otra cosa que recordarme a los forenses y documentalistas que se copan experimentando con la materia orgánica en descomposición.


Canudos es la verdadera ciudad de Dios. No me vengan con el cuento de que Río ocupa ese sitio. Son pocos los que conocen la historia de Canudos. Podría ser una historia bíblica, como la de Job, Abrahan o Sodoma y Gomorra. De esta última sería la versión opuesta.

Dicen que Canudos reunió en su seno a 30 mil parias del sertao brasilero. Putas, deformados, asesinos, violadores, estúpidos, freaks de circo, también anarquistas y curas. Estaban los malos y los buenos, lo oscuro y lo iluminado. Paraíso de la igualdad, la libertad y la inclusión total. El centro de poder que agrupaba tanta idiosincrasia disímil era un hombre llamado el consejero.( Leer el primer capítulo de La guerra del fin del mundo para tener un acercamiento de ficción)

Canudos rechazaba todo lo que viniera del estado moderno como la imposición del sistema métrico decimal, los nuevos impuestos y el censo poblacional. Rechazaban lo que, cien años después, monsieur Foucault escribiría en Vigilar y castigar.
La incipiente república del Brasil no podía dejar pasar por alto este insulto a los principios republicanos. Toda rebelión debe ser aplastada. Sin embargo tres expediciones militares fueron rechazadas de plano. Provocando el descrédito de militares y politicos de Río. La cuarta expedición militar fue implacable.

La novela se torna vertiginosa en las últimas 150 páginas donde se narran los combates cuerpo a cuerpo entre las fuerzas del ejército y los yagunzos, defensores de Canudos. Paradogicamente un segmento de tiempo relativamente corto se dilató en mi mente de lector, los días se convertían en verdaderas pesadillas de 24hs, la vegetación rala y espinoza brotaba debajo de la cama, el cielo límpido de Canudos se asemejaba tanto al de la patagonia norte de la argentina, el continuo sonido de la metralla contra la roca, el silbido de la bala, el crepitar del fuego.

La novela de Canudos no es la defensa de los principios que rigen al estado moderno. Tampoco el montaje de una serie de técnicas novelísticas que ocultan la voz de origen de los personajes mediante el uso de la tercera persona como tampoco la utilización de copadas estratagemas para colocar al lector en un estado que pierde toda noción de tiempo.
La Lectura de la novela de Canudos es la máquina que toma fotografías al objeto en descomposión para observar la maravilla de la putrefacción, la vida que se degrada hasta ser un mineral.

¿Y los personajes ?
Jurema es la mujer violada por un escocés anarquista que provoca una mini-troya, una troyita sertanera, entre dos tipos diametralmente opuestas. El vaqueano y el europeo. La visión del mundo desde lo alto del caballo a cielo abierto contra el lector de periódicos,el agitador político.
Con Galileo Gall se va el imperio inglés, la doctrina de Proudhon, la frenología y el irresistible hambre, en tiempo de guerra, de violentar a una mujer.

El periodista del Jornal da noticias, embobado de tanta violencia resiste al llamado de la muerte. Y qué parecido tan extravagante posee con el deformado León de Natuba, ambos leen, escriben, saben, pero que horripilantes son, piensa el periodista.

La troupe de miserables y desposeídos luc
harán hasta el final, tal vez se maten entre sí , en un pacto,cuando los perros, ingleses e hijos de puta vengan a ultimarlos. Realizarán un WACO en medio del sertón 100 años antes ( cantabilizamos dos anticipaciones: Foulcault y Waco )
Leo en el cuaderno Rivadavia algunos apuntes de lectura : "Canudos no es una historia sino un árbol de historias." abundan en la novela como la del soldado Corintio que atraviesa al sargento Fructuosa porque este último se cogía a la esposa del 1º, la historia de las eutanasias, la de las hormigas, la de los cangaceiros...

Quisiera escribir más sobre este texto pero las palabras salen como de una amatralladora y se pierden inconexas en el vacío. Las ideas salen disparadas a borbotenes, sin cauce, Cierro el volumen y sé que va a estar un tiempo en la mesa de noche, junta al reloj despertador de números colorados y la lámpara.


12 comentarios:

marichuy dijo...

Mario

Tienes toda la´razón: las últimas 150 páginas son vertiginosas.

"los perros, ingleses e hijos de puta". Voy a decir una guarrada (¿se entiende en argentino esto?), pero estos tres diferentes grupos, a veces se confunden en uno solo.

Un spoiler, como se dice ene l cine, la frase de la viejecita:

"lo subieron al cielo unos Arcángeles, yo los vi". Sólo en Canudos podría pasar esto.

Extraordinario y complejo, a veces agotador, este gran libro de Vargas Llosa.

Saludos

Leox dijo...

Con todo lo que han dicho a favor de la guerra del mundo , no tengo otra que comenzar su lectura. Prometo iniciar la lectura , dentro de un mes cuando termine los que tengo pendiente.
Estuve viendo precios y hay una edición muy económica de la guerra.
Vargas llosa es un crack , creo que el único libro que no me ha gustado de él es el paraíso en la otro esquina

Strika dijo...

¡Me has convencido! ¡Lo voy a leer! Aunque cuándo, quién sabe. Con este trabajo roedor de cerebros que tengo, no me quedan muchas ganas de leer. En lo que va del año no he leído más que 13 libros. Claro, para los estándares de mi país ya multipliqué por diez la media, pero para mis estándares es poco...

Pensándolo bien, voy a comprar este libro de Vargas Llosa y lo leeré en enero en mi visita anual a la playa. Este tipo de libro se antoja para leerlo en una semana en la que no tienes nada que hacer, más que leer.

Muy bueno tu post.
Un abrazo

taparoja dijo...

qué didáctico!
-saludos-

María dijo...

Necesito horas, días, tiempo...anoto este libro en mi cuaderno para posibles adquisiciones, o con la crisis y la falta de espacio, para sacarlos de la biblioteca.
Saludos

Ojaral dijo...

Le envidio la paciencia. La otra vez me crucé con el libraco en un puesto de usados y vi que es más gordo que el de Petete. A uno le tiene que gustar mucho Vargas Llosa pa hacerle frente. No me cuento entre esos valientes. Qué suerte que ud sí lo haya disfrutado.
Saludos!

e. r. dijo...

Hola, Mario!
Escribís mejor que Vargas. Incluso quedé dudando... Vale la pena el esfuerzo de tanto cerebro sideral para un simple libroP Demasiado reseñista para tan poco autor....
Por suerte te fuiste de los márgenes y recordás al Canudos pre-novela.
Te mando saludos. Espero que el próximo libro sea tan estimulante.
Saluso

R. dijo...

Excelente post, Mario.

Aquí esta novela se reactualiza cada tanto, debido a la intolerancia y la incapacidad de comprender al otro. Me refiero a los conflictos perfectamente evitables (al menos conversables para que no haya víctimas que lamentar) que se suscitan entre los nativos de la amazonía, o de cualquier comunidad del interior del país, y el gobierno central que todo lo quiere privatizar en beneficio de los capitales extranjeros. Pero como no todo es blanco y negro, hay quienes sacan partido de estas convulsiones internas.

En lo que le queda de vida, ¿podrá Vargas Llosa regalarnos otra novela de la envergadura de La guerra del fin del mundo?

Saludos,
R.

P.D. Una consulta: ¿Tú sintonizas el programa Ver para leer, de Juan Sasturain? Me he enterado que hoy empieza la tercera temporada. Ojalá lo transmita la señal de TELEFE internacional.

Richard dijo...

¡Hola Mario! Tu reseña es magistral, y me gustó en particular lo de la "mini-troya". Qué librazo, ¿no? ¿Hay algo más por Vargas Llosa que te gustaría leer? Por alguna razón, mis compañeros norteamericanos sólo hablan de La tía Julia y el escribidor cuando hablan de Vargas Llosa. ¡Saludos!

Koalbiter dijo...

No he leido nada de Vargas Llosa, solo he tenido referencias, algunos lo aman y otros lo destrozan, pero no queda sino leerlo para hacerme de mi opinion. Y este libro suena muy interesante.

Saludos,
Hugo

Andromeda dijo...

Estupenda reseña, Mario, ya veo que el libro da para mucho y este es un gran cierre.

Como Leox, no tengo más opción que leerlo. :)

¡Un saludo!

mario skan dijo...

Marichuy: una sola palabra resume todos esos adjetivos. Cómo no iban a aparecer en un conflicto bélico? aunque no asomaran la nariz.

Leox: yo no pude terminar con conversaciones en la catedral porque comencé empecé a leerlo en una edición de 2 tomos y solo tenía el uno. De VLL La tía Julia y el escribidor, es más grosso.

Strika: entrele sin miedo ni preconceptos en un libro muy completo, así que este verano playero en el bolso La guerra...juntito al protector solar.

Taparoja:me salta la ficha de docente.

María: si uno tuviera tiempos extras los ocuparía leyendo, sin duda, por eso están buenas las recomendaciones.

Ojaral: empezó como un desafío la lectura, y debe haber sido el intento nº31, sabe que libro también tengo que terminar: donde yo no estaba, para un poquito más adelante.

e.r: exagera sobremanera sus elogios.
mis lecturas ahora son un libro de Wilcock y otro de Puig.


R: el programa ver para leer ( la antigua temporada) era emitido los domingos a las 24:30, debo haber visto 2 0 3 emisiones, los demás los vi por internet. El actual ver para leer no sabía que lo estaban emitiendo, buen dato. Y si VLL nos va a regalar otra novela como La guerra...ojalá.

Richard: comencé a leer los libros de VLL después de La tía Julia y el escribidor, para mi un gran libro, donde muestra lo mejor de su ser novelista, técnica, voces,estructura. Las últimas novelas de VLL tienden a la básico, lo simple, ya no quiere hacerse mala sangre me parece.


Hugo: la gran disyuntiva. Borges se sentó a comer con los miembros de la dictadura del 76 de argentina y sin embargo sus textos son maravillosos, con VLL pasa lo mismo, es un gran HDP, pero como escribe.

Andrómeda: gran novela, para hincarle el diente sin reparos, si tienes la oportunidad, avanti


saludos

De un paseo por los blogs

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