miércoles, 13 de mayo de 2009

Luisa en ómnibus


Es casi seguro que Luisa suba a un colectivo de carrocería pintoresca, porque ahora los colectivos de larga distancia están ornados con fotos de chicas mordiendo manzanas o con montañas nevadas bajo un sol radiante. Una vez vi una película donde el protagonista podía leer, sin mayor esfuerzo, los mensajes que había detrás de cada cartel publicitario, donde se veía a una chica lamiendo un helado él leía: cásate y reprodúcete y cosas por el estilo. El film, de evidente corte contestatario, era protagonizado por un rubio rapado que vestía blue jean y botas tejanas, una especie de Chuch Norris de centro-izquierda.
Estoy imaginando en una tarde lluviosa, a ella adentro de un ómnibus con destino a Baires , surcando la estepa a velocidad crucero. Imagino a medias porque ella sí subió a un colectivo que ahora, en la nochecita, se prepara para el descanso, atenúa las luces, pone a punto la calefacción, sólo se oye el zumbido del motor Mercedes.
Luisa busca en su bolso al mismo tiempo que una azafata le ofrece un café . El café le devuelve una imagen de su personalidad que esta noche, en este viaje no quiere presenciar. Entonces está:
el "Orlando" de tapa roja con prólogo de Borges ( editado por Losada), un reproductor de mp3 , un frasquito de clonazepam, una caja de ibupirac 600, los cosméticos y la necesidad compulsiva de enumerar en cualquier lugar que se encuentre a solas. quizá una costumbre que le llega de la literatura. Se calza el mp3, suena Lee Ann Womack. Tiene la tapa de este disco, se le grabo, y que paradógico, una grabación grabada, porque es música folk, muy folk, con sonido de guitarra hawaiana pero no, es folk, se entiende de igual manera. En la tapa ¿ no había una chica sureña con botas tejanas y blue jean? como en el film. Ay de los días recurrentes¡¡¡ El tiempo circular, el eterno retorno, los ensayos de Borges. Es fácil perderse con el pensamiento, puro capricho.
Alguien le había dicho a Luisa que su manera de citar a Borges era fanfarrona pero Luisa, a su vez pensó, que todo el sentido de la frase, incluyendo el calificativo "fanfarrona" era una gracia enorme. Además, Borges siempre le había parecido un escritor entre las sombras, un diler que vende viajes a lugares insospechados.
Pulsó uno de esos botones que parecen ojos de sapo para que un haz de luz amarillo pegue en la hoja del Orlando, muchacho hermoso. La reina le había hecho meter la cabeza debajo de su gran vestido de reina madre, pensemos que en ese tiempo el baño no era habitual, después Orlando se vuelve poeta, se aburre, se deja estar tanto que Luisa también abandona la lectura, al coñazo con la Virgi ¡¡¡ pronuncia Luisa, cierra el libro, apoya la cabeza sobre una breve almohada, desactiva la luz presionando el botón del panel que está arriba, justo en su cabeza y se prepara a dormir.

10 comentarios:

marichuy dijo...

Marinano

No me imagino a un "Chuch Norris de centro-izquierda". Será que siempre me pareció alguien medio fascistoide.

Pero si me imagino -es más, casi puedo verla- a su Maria Luisa dentro del ómnibus, en una tarde lluviosa y leyendo a Borges mientras deja volar su mente y hasta se permite imaginarse a si misma, provocándole anhelos a un hombre que escribe sobre ella y al cual, ella ni conoce.

Saludos

PS la dama que ilustra este post, ¿es la más reciente chica Bond?

e. r. dijo...

Che Mariano! Vos tenés una prosa Chuck Norris!!! FAscinante, encantadora. Es sensual, si fuera un fan de películas de carate seguro que me lanzaría al suroeste es busca de algún libro de un tal mariano skan, donde hay fotos, cuentos infantiles, reseñas de libros, cosas por el estilo, además de encontrar alguna que otra pelea a cuchillo en la pampa (es mucha vuelta ir por ahí? habrá que revisar los mapas). por mientras, con la madrugada que hace paranoiquear cualquier lectura, habrá que leer nomás este blog. saludos

Strika dijo...

Me gusta la imagen de Borges como un dealer que vende viajes a lugares insospechados.

Y tú también me has vendido (o más bien regalado) un viaje con esta entrada que transporta.

Un saludo

María dijo...

Jajaja..."al coñazo con la Virgi!!!"...(yo tampoco aguante a Orlando).
Y tampoco, como he leído por ahí, me imagino a un Chuch Norris de "centro izquierda".
El bus siempre tiene un encanto especial en sus relatos. Y las chicas que suben a él, también.
Saludos!!

Ojaral dijo...

Linda esa prosa medio desmayada, hilando una frase con otra, mezclando libros, recuerdos, anticipaciones. En fin, lindo, lindo.

mariano skan dijo...

Marichuy: la foto de la chica no sé quién es, la saqué de www.ffffound.com un sitio repleto de imágenes. En cuanto a Chuck, con toda la razón del mundo dices que es medio fascistoide si lo miras con un sólo ojo.
saludos

Ever: gracias por sus lecturas y comentarios. Llegar aca es tan simple como mandar una carta al buzón. Cole, atravesamientos del desierto llano, en el viaje uno se siente un caudillo del siglo XIX, quién le dice que no encuentra la ciudad de los Césares.
saludos

Strika: Con los años, Borges me parece cada vez más alucinante, sobre todo sus dos libros de cuentos más grossos, Ficciones y EL Aleph, además de cagarse de risa de todo tras una prosa enorme y seria.
saludos

María: Hubo un tiempo, cuando hacía la residencia de bibliotecario, que leía el Orlando en el camino. El ejemplar era de la biblioteca de la universidad y alli guardaba los boletos, pero me cansé de su lectura.Nunca lo terminé.
saludos

Ojaral: gracias por su crítica positiva, soy un anti-cobos con esta frase.Cuando trato de ficcionar las imágenes vienen como por espasmos, será ese el efecto de prosa deshilacha? saludos

R. dijo...

Aprovecho que estoy con descanso médico para felicitarle por este relato que le leí el viernes (me acuerdo bien el día porque estuvo lleno de descubrimientos).

Recuerdo, por ejemplo, que acababa de leer algunos cuentos inéditos de Cortázar publicados por Alfaguara y me topo con su prosa que parecía una continuación de todo ello.

Lo invito a leer una reseña local aquí. Y nuevamente felicitaciones, Mariano!

R.

mariano skan dijo...

R: la reseña está muy buena, la verdad que el libro está para comprarlo entonces, el otro día lo vi en la librería. El primer libro de Cortázar que compré, allá por el 87, fue SALVO EL CREPÚSCULO, un libro extraño con comentarios breves sobre música clásica y los sueños, poemas en francés e inglés, unas serie de sonetos italianos y escritura en hoja apaisada con dibujos incluídos, además de reproducciones de su diario de puño y letra ( diario con hojas de arroz )
saludos

Andromeda dijo...

Buenísimo, Mariano; escribes con tanta fluidez que no se puede parar de leer. Conozco Orlando sólo por la película, hasta compré el soundtrack y todo, pero el libro permanece, intacto, en la estantería. :)

¡Saludos!

mariano skan dijo...

Andrémeda: libros que están en la estantería y no se leen, libros que una desearía que estén en la estantería para leerlos y no están, es el bendito deseo de tener lo que no se tiene.
saludos

De un paseo por los blogs

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