jueves, 19 de marzo de 2009

Lectura parcial de Martín Amis- Campos de Londres.


290 páginas de un libro de 569. Páginas que leí con sudor en los ojos sin completar el círculo de la totalidad. Una semana me resultó poco para encarar el libro de tapa amarilla y fotografía montada de una luna que rueda sobre la ciudad como en el tango. Es que el señor Amis no se viene con una narración lineal,  a lo mejor coloca mojones, para no extraviar el paso de hilo conductor lo que no le impide detenerse en vericuetos, retroceder la máquina narrativa, volver, echar un vistazo, recoger algún indicio que haya quedado débilmente sujeto. En gran medida se aprovecha de la ilusión del tiempo. Lo otro, lo sustancioso, es una historia de engaños, de mujer fatal que eleva su mano para conseguir voluntades.
Sin embargo nunca llego ( mientras dura esta lectura parcial de Amis) a estar cómodo dentro de mi sillón de lector. Siempre hay algo que me mantiene alerta. A diferencia de las historias de Auster que uno las ( aclaro, sólo en mi caso) lee como si no se las creyera, como si el pacto escritor-lector fuese demasiado débil; el contrato Amis-lector en completamente incierto y desprovisto de cláusulas porque funda su ficción sobre parámetros inverosímiles: niño insoportable que porta un padre a prueba de lo que sea , un tipo inglés muy inescrupuloso, escritor desesperado en busca de adelantos y un clima, hasta ahora el clima no dice mucho.
Esta lectura parcial es precipitada. Lo mejor hubiese sido cerrar la boca y aguardar. Pero aprovecho para pasar en limpio algunos apuntes que tenía en mi cuaderno Rivadavia, sin renglones, al que he regresado después de un tiempo de silencio.
Es más largo el título que el post.

11 comentarios:

Strika dijo...

Hola, Mariano:

El año pasado leí "Times arrow" (creo que en español lo tradujeron como "La flecha del tiempo") del Sr. Amis. Me pasó algo similar a lo que cuentas. Yo sí lo terminé, pero me costó trabajo. La "originalidad" de esta novela que menciono radica en que está contada al revés. Y como es la historia de un nazi, pues te imaginarás los resultados. Pongo entre comillas lo de "originalidad" porque pocos meses antes yo había leído un cuento de J.G Ballard en el que se plantea la misma idea de contar una historia al revés (desde la muerte hasta el nacimiento de la persona). A diferencia del cuento de Ballard que fluye muy bien, la novela de Amis me causó (literalmente) un dolor de cabeza. Tenía que hacer un esfuerzo enorme para entender lo que estaba pasando en el sentido-no-inverso de la historia. No me dio ganas de volver a leer otra cosa de Amis, y ahora, con tu comentario sobre este otro libro, menos.

Un saludo

Ojaral dijo...

Pero, qué fracaso! A mí me encantó esa novela y también la que leyó Strika. En ambas, admiro el virtuosismo estilístico de Amis, ese talento de acróbata para maserar las frases y crear estructuras ambiguas y complejas. En fin, una lástima.
Saludos, Mariano!

María dijo...

Entonces...¿no merece la pena estar en el sillón/butacón y leer a Amis?
Me ha gustado mucho eso del silencio en su cuaderno...a veces, es necesario no decir nada...se dice más.
Saludos

e. r. dijo...

A mí me pasó con un libro de cuentos eso de quedar trabado, agua pesada se llama, la verdad que un libro bastante pesa, aunque hayan sido cuentos cortos. pero a diferencia de ud, mariano, que aún le dan ganas de seguir, yo paré a tercer cuento. no se imagina la verguenza a comentárselo al propio Ojaral!!! en fin, igual, voy a retomar el libro, porque definitivamente malo no era. uno no está a veces para ciertas cosas, verdad? le mando muchos saludos y mucha fuerza...

mariano skan dijo...

Strika: hola, en realidad la lectura de la novela sigue su curso pero deseaba hacer esos comentarios apresurados porque me salía de la vaina. Amis es extraño.Voy por la 347, respirando y chusmeando otros materiales para el lunes tengo la visión global.

Ojaral: es ambiguo,yeess, y dado al entrevero, ahora entiendo porque Fresán es tan latoso, Amis es importante en su literatura.
Pero no me defraudó.

María: lo positivo en lo personal es haber recuperado mi espacio en el cuaderno y sobre todo escribrir en él, una especie de diario de lectura.

e.r: esté libro por ahí me deja trabado y lo soluciono con un breve salto hacia adelante. Me dejaron trabados dos libros de Federico Jeanmaire, o Psicópata americano y un pecado muy grande para confesar, Por el camino de Swann

saludos

marichuy dijo...

Hola Mariano

Pues yo nunca he leído a Martín Amis (a Paul Auster si y me gustó bastante); así que no tengo mucho que decir acá. En cuanto a esas historias contadas "al revés", a mi me resultan fascinantes, pero las conozco más del cine que de lecturas.

Saludos

Katrina Van Dassos dijo...

Jajajaajajaja, ¡parece que estamos de acuerdo!
Madre mía, yo paso, en serio, de volver a intentarlo. Eso sí, junto con el de Rachel, te recomiendo Dinero. Creo que me gustó más que el de Rachel, y éste me ha gustado mucho. Ya verás como aunque sea "estilo Amis" no son igual de densos NI POR ASOMO.

Y a Strika también se los recomiendo!

Saludoss

Andromeda dijo...

Un placer leer tus lecturas parciales precipitadas. :)
No he leído a Amis aunque tengo en la estantería Tren nocturno, a ver qué sorpresa me espera...

¡Un saludo!

Humanoide dijo...

Tendré que prestarle más atención al amigo Amis. En serio.

Leox dijo...

Yo aguante hasta la pagina 150 de campos de Londres, lo mismo me paso con El libro de Rachel.
Prefiero a Ishiguro y McEwan.

Julian Barnes otro que no me aburre

mariano skan dijo...

Leox: de regreso a la blogosfera, bienvenido. La novela de McEwan que tengo en casa no es la mejor. Escuché muy buenos comentarios de un artista del mundo flotante de Ishiguro.

Humanoide: atención y onda. Un bloc de notas para no perderse y tiempo de sobra.

Andrómeda: a tren nocturno, los monstruos de Einstein y Koba los tengo en e-book, pero no dan ganas de leerlo asi.

Katrina: saludos y el efecto Amis parece ser pegar como un síntoma único.

Marichuy: para mi, las mejores historias narradas al revés las contó Dick, en este campo, tengo poco andado.

saludos a todos

De un paseo por los blogs

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