martes, 10 de febrero de 2009

Lecturas paralelas e inclusión de otra


¿Cómo entran los libros a tus sentidos? ¿cómo logran detener el tiempo, dominarlo y no sólo eso, acondicionarlo a su antojo? ahora bien, ¿cómo es que textos tan disímiles pueden hacer su recoveco en la cabeza del lector?. Estoy hablando de Hombres amables de Marcelo Cohen y Relatos II de Cheever.
De Cohen leo Variedades, un relato en la que el narrador cuenta cómo escribe una historia y, lamentablemente, debe digregar para continuar con lo importante de la trama. Un camino derecho con miles de atajos, o rotondas floridas. Leí en una reseña," La lectura de Hombres amables, (libro en el que está incluido el relato Variedades ) exige tiempo y aplicación intelectual pero es sin duda generosa en cuanto a la recompensa", bueno, uno entiende lo que puede de una crítica y en este caso pude leer entre lineas, no te metas con Cohen si no vas a estar dispuesto a retomar el libro varias veces, o si te molesta quedar mirando la pared blanca de tu estudio o el cuadro de la biblioteca donde trabajas. ¿ cómo será una recompensa una vez terminado el libro? ¿Que el tiempo volverá a ser tuyo?

Intercalo a la lectura de Hombres amables el tomo II de los Relatos de Cheever. ¿Qué alabanza no dije de él?, aunque nunca redacté un panegírico notable mis intenciones son esas. Alguna vez escribí sobre su Diario editado por Emecé. Cheever o el cronista de los años dorados de la clase media norteamericana, nunca fue benévolo con sus pares, bebedor asiduo de cócteles, contador de historias donde siempre hay un tipo extraño que salta con un dislate en medio de una fiesta "-Maldita pandilla de gente estirada- vamos a poner un poco de alegría a la conversación..."Cheever nunca dejará de maravillarme.

Los libros pasan con sus lecturas en paralelo y ahora se quiere agregar a ellas otro proyecto, La novela luminosa de Mario Levrero a la que le eché el ojo después de haber leído tanta reseña positiva, debo considerar que una lectura de este tipo es una inversión de felicidad.
Estuve en   una librería y, aunque sabía el valor del libro, pregunté como si nada. El vendedor hablaba con una joven conocida porque la charla se mantenía a un volumen en la que todos los clientes podíamos escuchar su contenido pero los que estábamos dentro de la pequeña librería parecíamos más interesados en los volúmenes que en la reunión del sábado en la noche en la que un grupo de amigos iban a celebrar. Si ponemos 50 pesos cada uno compramos un pernil dijo el librero, esa última frase se quedó atorada en mi oído. La chica desapareció tras la puerta de vidrio y el vendedor me buscó con la mirada. ¿Me dice el precio del libro de Levrero?, ¿cuál? pregunta el librero estirando el cuello buscando algo en la vidriera. Ese que está ahí, La novela luminosa. Ahh, si, te lo dejo en $70 ( le aumentó $7 pesos encima del valor pautado por las distribuidoras, claro, tiene que vivir , y con la crisis ahora, Panosonic le va a decir chau a 30.000 tipos, General Motors a otro tanto, y yo pensando en $7 pesos)pero si te lo llevas ahora $65 ( upa, nos vamos acercando al valor nomimal, pero no llevo ese dinero en el bolsillo justamente para comprar un libro. Tengo un billete de $100 pero debo pasar al super a comprar vituallas)es más, $60 y es tuyo, redondeó el librero y su frente se iluminó. Bueno, dije, me lo llevo con tarjeta. Nooo¡¡¡, expresó extasiado. Está bien, guardármelo para el jueves y lo vengo a buscar, sellé. Hecho dijo y metió el libro debajo de su escritorio enchapado en haya.

No debería leer tres libros a la vez. Algo se pierde, sin duda. La concentración, el entusiasmo y la avidez no deben ser la misma para los tres libros, alguno perderá su impacto. Pienso en la oferta del librero por La novela luminosa, es usada o vale un pernil.

12 comentarios:

Ojaral dijo...

Mire qué cosa: Cohen es mi favorito y a Cheever lo tengo plantado en un rincón de la biblioteca. Es uno de los pocos libros (son los cuentos completos) que nunca pude terminar de leer (en realidad, apenas si lo empecé). Pero ahora este post me dio ganas, y va a ser lo próximo que lea. Casi como pa' recompensar sus lecturas de Georges LaMente. Y al uruguayo, no pierdo la esperanza de ir cazándolo de a poco en las librerías de usados.
Saludos!

Leox dijo...

Yo estoy con Los herederos de Conrad , uno de Lovecraft y un par de bolsilibros. Siempre hay un libro que uno no termina, el cuidado y el peligro esta en eso , pero también la aventura esta en las múltiples lecturas.
De Cheever solo he leído Bullet Park , tengo pendientes los diarios y sus cuentos.
Pd: Una buena novela de viaje es Fin de la Novela en Patagonia , de Giardinelli.
Pd2: El links de la pelis te lo envio despues

e. r. dijo...

ufa mariano, creo que la mitad de los libros que empiezo no los termino enseguida, sino que sigo leyéndolos por semanas, meses, años, para siempre en algunos casos. quizá el más espectacular que tengo ahí con un recorrido de una página cada tanto en Tadeys, que me parece espantosamente malo, horrible, aburrido, pero que quiero terminar porque siempre me hablan de él como si fuera genial. a lo mejor hacia el final mejora, o en algún punto, uno nunca sabe hasta que termina. también hay otros que se me pierden en el desorden, como por ejemplo "Al amigo que no me salvó la vida", de hervé guibert, que aunque no hay muchos libros en el estante logró esconderse; este libro sin embargo es buenísimo, muy espantosamente triste (sobre el sida del autor, y la misma enfermedad llevada por otros, entre ellos foucault, etc.) pero entrañable. Cohen sigue ahí, a la espera, y también cheever que solo leí algunos cuentos que me gustaron mucho. Un abrazo y saludos

María dijo...

Espero que el jueves...es decir, hoy, hayas encontrado el libro.
Ahora con los ojos tapados por una cinta negra..."yo también ando con tres libros a la vez" y no lo llevo bien. Pero padezco de "ansiedad" por saber de la literatura que ahora me mantiene febril. Tampoco leo tanto como quisiera...he de hacer caso a la vida que llevo.
Saludines!!

Andromeda dijo...

En este blog ya no sé si disfruto más las reseñas o las estupendas anécdotas que las acompañan. :)

Yo también suelo estar con varios libros a la vez, aunque cuando le tomo el gusto a uno en particular, los otros se van rezagando, y así..

¡Un saludo!

CAS dijo...

Hey! hola marianito Skan! hola ojaral! ER! yo quiero ante todo remarcar el valor agregado de la simultaneidad de lectura por el efecto de enlace y comparación vió? me parece que tres libros a la vez, tres historias a la vez, tres decires simultaneos han de arrimarsea un acto creativo en la sintesis que el lector haga. eso si. nose si puede haber una intención en esto que digo a modo de decir: maniana me leo estos tres porque, también supongo que uno ha de tener alguna razón para leer tres libros at the same time. una razón que no importa. o si. seguramnete esa razón es el enlace entre los tres porque digo, el hombre blanco anglosajón nos ensenia a abolir la diversidad una y otra vez y por eso, a mi, leer mas de un libro a la vez, me parece bárbaro que queres que te diga. y es que solo ahi donde uno se permite perderse, justo ahí, ha de ser encontrado supongo. Cuchá: me interesa tu opinion con los Oscares. te la dejo picando (eso sonó uh....) Saludos Marianito Skan!

P.D: y si...la bemberg vuela en mi blog Vio? Gracias por sus palabras!

Strika dijo...

Hola, Mariano:

NO sé a cuánto está el peso argentino con respecto al mexicano, por lo que no puedo saber si son caros o no los libros. Lo que me parece curioso es que uno pueda regatear en una librería. Aquí en México (por lo menos, en las grandes), es impensable. Y mucho más desde que salieron con el rollo "del precio único".
Un saludo

antonio dijo...

Lecturas que no escritos.
Y tiene la lectura la vida que le da el lector
GRacias me gusta tu blog
SUMAMENTE INTERESANTE

mariano skan dijo...

Ojaral:LO dijo muy bien, el uruguayo no me está defraudando para nada y George Lamente tampoco. Lo apasionante en Cohen es el uso del lenguaje, sale con cualquier expresión, no se acartona ni mete en un estilo, inventa palabras como berloches o cufios. Animese con Cheever expresa muy bien los ènsamientos pacatos de la sociedad careta yanky y también su descontrol.

Leox:Fin de la novela en Patagonia lo comencé a leer y me gustó, es una prosa que gusta la de Mempo, pero lo dejé porque se me acabó el préstamo y seguro que en el exhibidor de la biblioteca pública había algo que me llamó la atención para no renovarlo.

e.r: tomaré esa postura con respecto a los libros que comienzo a leer y no termino ( parece una canción de Lerner: hay algo que quiero empezar y no termino...un cuelgue)libros que tengo en esa condición: historia del llanto, En busca del tiempo perdido, La montaña mágica, Los soria, El gran Gatsby ufff.Del libro Al amigo que no me salvó la vida lo tengo como un libro muy bueno, palabras de un amigo.

María:Cuando llegué a la librería estaba cerrada, asi que me puse a dar vueltas por la galería, miré muebles, compré unos bocados, a la vuelta regresaba el librero, me mandé en busca del preciado códice y me aceptó los $60. te cuento, el libro está genial.escribiré un post sobre él.

Andrómeda:si, las situaciones cotidianas a veces tienen ese lado de comedia que se puede escribir, otras veces fabulo, pero con los libreros siempre hay una historia para contar, un gato que mimar que duerme en la vidriera o un cuarteto de cuerdas que escuchar.

cas: una busca tres lecturas a la vez porque una sola no llena, dos no completan y tres a veces no da resultado. Está buena la tesis de ER, no acabar nunca de leer un libro que no llama la atención como es mi caso con Los Soria o El museo de la novela de la eterna, y si un libro único te pide la esclusividad como La muerte lenta de Luciana B es porque dió en el blanco, lees lo que querías que te dijeran al oído.
con los Oscares me las voy a ver dibujado.

Strika:el libro de Levrero está aproximadamente 20 dolares y unos centavos menos y el regateo a mi también me llamó la atención pero estoy hablando de una librería ubicada en una galería, imaginate un cuarto de 6por4, estantes en dos paredes, dos mesas abarrotadas de libros en el medio y un escritoria de fibrofácil en la pared del fondo con la PC y el aparatito para pasar las tarjetas de crédito, es una librería con una política extraña, su visión es bien literaria, no muchos betseller.
Además el tipo necesitaba 50 pesos para el pernil, estoy convencido que ese fue el fin del libro de Levrero.

Antanio gracias por tu ponderación, siempre es bueno tener un vistante nuevo, andaré por tu sitio.

saludos a todos

Katrina Van Dassos dijo...

No es que se lo permita, sino que me alegra. Agradezco sus palabras.

Y sí, con tres libros... sólo he estado cuando o bien se diferenciaban por la forma (poesía, teatro, novela)o por el contenido, en este segundo caso el número de diferencias tenía que ser abismal.
Pero si a usted le funciona el pluri..ehhhmmm...leo, ¡ole por usted!

Un saludo.

Cristian dijo...

Hola Mariano,

La anécdota del pernil es muy folclórica. En la universidad eran casi obligatorias las lecturas múltiples. Ahora leo a Vila-Matas que es como muchas cosas a la vez.

Abrazo

SoL LuNaR dijo...

luz

De un paseo por los blogs

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