lunes, 26 de enero de 2009

El Cohen de verano


El cielo se viene abajo, un trazo metálico gobierna allá arriba. Calculo unas pocas horas para que se levante el viento curvador de árboles, mientras, miro la calma del momento, es más, voy por la reposera, preparo un tragito de algo pegador y sucumbo al llamado de El fin de lo mismo. Marcelo Cohen. Alianza.1992.Baires.

Hago memoria, a este libro lo compré el año pasado junto con el Álbum blanco ( Flopa está en una lista debajo de él,de El álbum blanco)y un cuaderno Rivadavia para mi ahijado Marcelito. Volviendo al libro y a su autor, a mi Cohen me tironeó al momento de leer las primeras líneas de La ilusión monarca y seguí para adelante pero no es una cosa que uno diga: esta historia comienza y se complica cuando pasa esto otro, no, acá el asunto te frunce el ceño al comienzo mismo . Como todas las cosas, la certidumbre llega y se instala una estructura capaz de poner las piezas en su lugar. Si tuvieramos que trazar una analogía yo digo tretix.
Esta sensación de estar acomodando piezas la tuve un largo tiempo hasta que leí una entrevista al autor en la que se le hacía referencia a la originalidad de los relatos y Cohen asentía y luego declaró que un amigo le había dicho que estaba bien pero a dónde iba? La pregunta resulta baladí pero pocos se animan a prescindir de ella.

Cuando hablo de un libro con alguien a veces oculto lo que me resultó significativo, entiendo que una coincidencia puede ser un descubrimiento pero otras veces no tengo nada que ocultar entonces cuento la sucesión de hechos que se encadenan desde el principio al fin y listo pero Cohen...A mi me quedaron edificios viejos iluminados por una luz lechosa ( existe una luz lechosa? )garúas, océanos carcelarios, mujeres hermosas de tres brazos, denominaciones,pantallas, inflación, muchos cielos y enumeraciones.


Esto no es una reseña sino una resaca, lo que quedó de una primera lectura.Remanente pulposo de hebras gelatinosas.

Entonces decía al comienzo, que el cielo estaba gris, la reposera me soportaba, el trago junto a mi brazo izquierdo para tomarlo cruzado como cuando se golpea de revés a una mano, chasss, el vaso que cabe en la palma apretada, el líquido frío descendiendo por la garganta. Mi hijo adolescente pone a sonar Peace attack de Sonic Youth, uno de los pocos temas en las que el guitarrista no tiene epilepsia mientras espero por el viento de la patagonia y Cohen que dice " Bajo un espeso cielo sin luna hay un edificio..."

13 comentarios:

Strika dijo...

Mientras las piezas terminen por encajar al final, todo está bien. De hecho, me gusta ese tipo de historias. Lástima que aquí los libros de Cohen nomás no se consiguen....

Un saludo

Ojaral dijo...

"...un hombre pensando que ocupa el centro de la noche". Ja! Qué grande Cohen! Pa' mí el mejor, ya sabe. Y ese libro es uno de los mejores de él. "Lydia en el canal", es especialmente conmovedor. El mundo que describe, tan parecido al nuestro o a lo que el nuestro puede llegar a ser en poco tiempo, y el modo en que lo cuenta, su estilo tan personal que cualquier intento de imitarlo termina en una mueca grotesca, lo convierten para mí en un caso único de la literatura argentina. Por suerte su popularidad no ha llegado al extremo de generar una pléyade de epígonos de tercer orden que abaraten su obra. Lo felicito, Mariano. Ojalá le guste tanto como a mí.
Saludos!

Andromeda dijo...

Buena resaca, Mariano. :)
No conozco al autor y por lo visto tendré que hacer malabares para conseguir algo suyo...

¡Un saludo!

Cordelia dijo...

Yo empecé con "El testamento de..."
bueno, ya sabemos de quien, que me regalaron para navidad.
Debo decir que Cohen me resulta un autor sumamente original, intentando decir con esto que su lectura se me complica un tanto y me fascina un otro tanto mayor, sin duda, ya que continúo con velocidad y placer.
Si el balance final es positivo probaré a que me regalen otro.
Un beso.

María dijo...

Como viene siendo muy habitual, anoto la referencia del libro del que hablas al inicio. Y me uno a Andromeda...buena resaca!! Saludos!!

e. r. dijo...

Hola MAriano! Fascinante las imagenes que trae de su lectura, le digo que su resaca es envidiable. Ya me estuvieron hablando mucho de Cohen, y les creo a todos cuando me dicen: es genial. Ahora se suma ud. y esto significa: habrá que rebuscarse por ahí para dar con algún ejemplar. Siga contándonos resacas así que son placenteras. Saludos

mariano skan dijo...

Strika: deberá recorrer librerías o recurrir a algún amigo argentino o a las librerías de venta on line, no sé. Por internet circulan algunos de sus cuentos.

Ojaral:si, la forma de contar de Cohen es obsolutamente original. Cada frase es una construcción extravagante, o una invención de palabras o tal vez un giro anticuado. Sus tramas no se quedan atrás, con algo de ciencia ficción, lo que si, hay que estar inspirado.

Andrómeda: deberás hacer una recorrida, algo siempre se encuentra, si no es Cohen quiza es otro.

Cordelia: el testamento no lo encontré, si tengo Hombres amables en una edición de Norma barata y chiquita, Donde yo no estaba e inolvidables veladas. Todos los relatos tienen algo en común, lo que comunmente se llama delirio, en el buen sentido de la palabra.

María: si, totalmente, es como una resaca, porque te da de lleno en el balero, hay que poner onda para ir armando el texto y a su vez se goza de la lectura.

Ever:yo descubrí a Cohen hace dos años, cuando editó Donde yo no estaba, es un mamotreto bastante desconsiderado para llevar a la cama pero se deja leer con un atril o sobre la mesa. El libro editado por Norma llevaba una faja amarilla que rezaba El mejor escritor argentino actual, una frase pretenciosa que intento corroborar.


saludos a todos

CAS dijo...

x/x y gracias por las palabras de este autor digo, Mariano Skan porque claro que son palabran que vuelven ahi, justo ahi cuando el edificio tapa esa luna...

Bárbara dijo...

Hola Mariano, del libro no entendí nada... le pongo un punto porque lo edita Alianza pero me quedo con la víspera de tormenta, el viento, el traquigo y la reposera.
Saludos!

Bárbara dijo...

perdón...traguito, veo que el vino que tomo mientras te escribo me está jugando una mala pasada con el teclado!

mariano skan dijo...

Cas Ud. cada día me envuelve en su tejido de diálogos. Leyó el libro de Puig Cae la noche tropical, no tiene nada que ver con la infancia pero si con la transmisión de sensaciones y sentimientos a través del díálogo.

Bárbara: es verdad del libro de Cohen no dije nada porque aún no lo digerí puedo decir que sus historias tienen una onda ciencia ficción y que la construcción de sus frases son algo barrocas por decir algo y no hallar la palabra justa.
La ficción de alrededor siempre pasa de verdad.

saludos

Bárbara dijo...

Con lo que sugeriste sin decir y algún párrafo que pesqué curioseando, ya tengo un nuevo autor para buscar.
Saludos!

Mariposa dijo...

Hola. Perdón el atrevimiento pero necesito conseguir "Lydia en el canal" de Marcelo Cohen... alguien sería hiper amable de subirlo o pasarmelo por mail?
flor.soruco@gmail.com

Muchas graciasss!

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