miércoles, 3 de diciembre de 2008

El diario de un biografiado.

Siempre me interesaron las vidas de los escritores, de los que se ganan la vida escribiendo, porque hay escritores que son publicistas, abogados, jueces, músicos, periodistas, docentes pero escritores propiamente dicho son los que me interesan sobre todo si escriben con penurias, privaciones o comiendo únicamente naranjas hasta que las encías les sangran como el caso de Fante.

Es que la vida narrada pasa a ser ficción aunque haya sido eso, vida.

Por eso, el diario como género es doblemente atractivo ya que no sólo se conoce sobre la vida "íntima" del escritor sino que también se tiene una idea global de cómo concebía la cotidianidad, la manera de encarar el trabajo, cómo influía el sexo, las drogas, el alcohol y otras cosillas que casi nunca se nombran pero que están.
¿Qué biógrafo amarillo no estuvo tentado en saber un dato acerca de la sexualidad de Borges? se sabe de algunas declaraciones de su primera mujer.
El año pasado se editó un diario de Casares-Borges ultra-grosso, plausible para usarlo de apoya pie en el caso de que se quiera ejecutar una pieza musical con la guitarra, pero el caso que nos atañe es el material informativo del que no puedo aportar datos ya que no lo leí salvo unos breves capitulo editados por Ñ Clarín en la que siempre comenzaba diciendo: hoy Borges cenó con nosotros. A falta de un diario de Borges tenemos sus libros de entrevistas, que son varios y jugosos pero no es lo mismo.


Creo que ya lo escribí, el diario de Cheever es uno de los que sigo con fruición aunque suene a frutilla.El autor yanky lo escribía a máquina en hojas amarillas que luego perforaba y metía en una carpeta celosamente guardada que vio la luz luego de su muerte.

El diario de Kafka, que pocas veces tuve en mano salvo en un e-book (poco convencional para llevarlo a la cama ya que no poseo notebook), es un tanto más reflexivo, es decir, le encanta dar vueltas, disgrega, se pregunta si en la calle hace frío etc. Pero supe que es uno de los diarios más leído por los escritores porque revela "algo" que no tiene su obra, que es mucha y densa ( en términos positivos).

Entre mis lecturas, las biografías pasan de largo. De algo me pierdo. Busco referencias de escritores y críticos que me ayuden a encontrar una biografía interesante en términos de elaboración, redacción y persona biografiada. Por ejemplo: Memorias de Adriano no cuenta. Leí una biografía de K. Marx que me aportó varios chismes del tipo, el buen pensador caminaba todas las tardes y Engels le paraba la olla. Me apunté para leer una biografía de Philip Dick, escritor que me interesa en demasía, en la que el autor separa la vida de Dick de acuerdo a sus obras y estados mentales. Me aburrió.

Saliendo un poco del tema, ahora estoy leyendo cuentos del libro de Wallace, Extinción. Hasta ahora leí tres de sus relatos que tienen en común un excesivo uso de vocabulario científico, utilización de frases hechas( al menos en la traducción) específicas de materias como economía, sociología, psicología, etc. Además, agrega a ello una manifiesta carga emocional, si, sus personajes son seres un tanto distantes pero peligrosamente abiertos a la hora de abrir sus corazones.

Para este inicio de verano entonces, una biografía, más Wallace y blogs too.

10 comentarios:

Cordelia dijo...

Siempre leo el resumen de la biografía de un autor antes de comenzar un libro para minutos después olvidarmela, totalmente fascinada por la ficción.
Evidentemente las biografías no son lo mío.
Le deseo suerte con sus lecturas primavera-verano, después me cuenta.
Un beso.

Ojaral dijo...

La de Henry james por Leon Edel no está mal. Pero siempre en estos casos depende del grado de interés que tengamos por el biografiado. No me interesaría leer la biografía de Hemingway, por extraordinaria que haya sido su vida, por ej. En cuanto a los diarios, son también la construcción de un personaje. Los de Kafka y Gombrowicz, mis preferidos.
Saludos!

María dijo...

Que buena idea leer a Wallace!! En verano!! Kafka la tengo muy pendiete.
Gasto el mismo interés por las biografías: me gustó mucho la de Tolkien, y la de Katherine Mansfield. Y cuando me interesa mucho un libro, trato de buscar más sobre el autor por internet...creo que todos queremos saber algo más sobre esa persona de quien leemos algo que nos gusta y tal vez, nos hace vibrar. Saludos y buenas lecturas!!

R. dijo...

Hola Mario!

Este año tuve la oportunidad de disfrutar de los diarios de Cheever: un libro que venía postergando durante meses por un miedo absurdo a contagiarme de sus tribulaciones, desgarramientos, etc. También tuve entre mis manos los Diarios de Kafka, que dejaba y retomaba por otras razones. Tal vez les dedique una entrada en mi recuento lectoral de fin de año.

Quizá por aquello de que la memoria es ficción, he leído con sumo interés no pocas. Recuerdo algunas recientes y no tan recientes como El pez en el agua de Vargas Llosa y Pelando la cebolla de Günter Grasss. La tentación del fracaso de Julio Ramón Ribeyro y Las pequeñas memorias de Saramago, etc.

Antes que biografías, prefiero los datos poco conocidos de autores que se publican en revistas o diarios, o los reunidos por algún escritor como "Vidas escritas" de Javier Marías, o, mucho mejor insertados en algún ensayo o libro ficcional como La loca de la casa de Rosa Montero y algunos libros de Vila-Matas.

Saludos,
R.

P.D. El último libro de Vargas Llosa dedicado a Onetti, merece leerse: fiel a su estilo (como el ensayo dedicado a Los Miserables), el autor de La fiesta del chivo no abunda en tecnicismos y transparenta su amor por la literatura en cada página.

Bárbara dijo...

Hola, en general no leo biografías pero a veces es importante saber sobre la vida del escritor a efectos de entender mejor su obra. Los diarios de Cheever...mmm y los de Gombrowicz!

ateniense dijo...

...alguna vez me dijeron que es fundamental saber de qué se trató la vida de los demás, para ser más flexibles a la hora en que -inevitablemente- somos críticos.

Un saludo

mariano skan dijo...

Cordelia:gracias, parece que me mandara a una expediciòn de resultados imprevistos, qué bueno.

Ojaral:Tomo nota de Leon Edel aunque para mi es màs interesante Hemingway que Janes en téminos de hechos vividos, pero me parece que me precipito y boludeo con lo que escribo. Voy a ver si consigo el libro de K.

María: tengo un e-book de la vida de Tolkien hasta comencé a leerla. de ahi supe que era amigo de Lewis y supongo que hubiera sido un excelente compañero de Borges por compartir el añor por la literatura germànica y escandinava.

R. Me interesa sobremanera el libro de Vargas Llosa dedicado al gran Onetti. El peruano siempre me fascinó por su forma de escribir pero sus posiciones políticas me distanciaban lo suficiente como para reverenciarlo en demasía.

Que bueno Bárbara que estás de vuelta, espero tu post: Walse, Vian and company.


Hola Ateniense, seguiré pasando por tu blog, me interesó.



saludos a todos

Cristian dijo...

Hola Mariano,

No sabría si definirla como una autobiografía, especialmente viniendo de Vila-Matas que sabe muy bien disolver las distancias entre ficción y realidad, pero "París no se acaba nunca" encaja con las primeras líneas de tu escrito.

También "Hand to mouth" de Paul Auster.

Abrazo

Strika dijo...

Hola Mariano,

Más que biografías, me gustan las autobiogrfías. Es un poco como la separación que haces con el diario que también es un género interesante. Me has despertado la curiosidad con el de Kafka. Lo pondré en mi lista de libros deseados, que cada vez está más larga.
Un abrazo

Andrómeda dijo...

A mí también me gustan mucho las autobiografías (más que las biografías). El próximo libro de este tipo que quiero leer es Confieso que he vivido, de Neruda.

Saludos!

De un paseo por los blogs

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