miércoles, 26 de noviembre de 2008

Hay mas oportunidades

Mi amigo Raúl se compró el libro de Alberto Laiseca, Los Sorias, editorial Gárgola, 1326 páginas, ni una más, con cubre tapa y debajo de ella, escrito en letras doradas, el título; un volumen grueso, alto, forrado ¿en pasta? marrón de textura áspera. Yo había leído que Los Sorias es la mejor novela argentina, según palabras de Piglia, por eso se lo pedí prestado a Raúl.



Lo tuve en casa. De primera es complicado,  hay que leerlo apoyado en una mesa o atril porque su peso te vence los brazos y quedarte dormido con él en el pecho puede quitarte la respiración. Los cubretapas son un fiasco . Comencé la lectura como quien devora con ímpetu y el apetito mermó rápidamente, casi diría, una botella de champaña sin gas que echa su corcho sin vuelo. Está bien señores, me hago cargo de mi frigidez. Abandoné la lectura en la página 96. Es que me cuesta la metáfora pura, la ciencia ficción, la alegoría.

Ya me había pasado una vez. Digo, me había ocurrido que habiendo comprado La mujer en la muralla, Tusquets, Fábulas, 1999, no pude acabar con la historia que, por otra parte está escrita de manera impecable, con una prosa limpia sin rodeos ni nada similar. Supe después que Laiseca es erudito en temas orientales lo que puede corroborarse leyendo La mujer en la muralla. Años después Laiseca cobró popularidad con su ciclo de narraciones de terror por I-SAT. También me enteré, por una viajera del tren patagónico de la literatura fantástica, que el escritor en cuestión había sido uno de los pasajeros del viaje en tren que hiciera un grupo de alucinados escritores y profesores por la meseta patagónica, recorriendo bañados, estepa, aguadas, cañadones y arenales. Laiseca, el escritor de grandes manos amarillas con un eterno cigarrillo en ella supo cautivar a los viajeros con relatos.

¿Qué quiero decir con esto?
Que debo un espacio para Laiseca. Para sus Aventuras de un escritor atonal, El jardín de las máquinas parlantes, Matando enanos a garrotazos, pero por ahora, si termino La mujer en la muralla, descanso con el pecho henchido de haber hecho lo correcto. sí señor.

15 comentarios:

Ojaral dijo...

Y habrá alguien que haya leído Los Soria hasta el final?

María dijo...

Mis inquietudes literarias siguen otros rumbos...me apunto los que recomienda para cuando sea el momento. Me encanta como relata. Un saludo!!

Strika dijo...

No terminar un libro es uno de los derechos imprescriptibles del lector, según Daniel Pennac. De hecho, es el tercero del decálogo. ;)
(Aquí puedes ver los otros nueve).

Un saludo,
Strika

Humanoide dijo...

Para mi, es una deuda pendiente leer los soria, también. Aunque, en mi caso, he leido varias otras obras del autor, y todas me cautivaron. Lo considero un escritor imprescindible. La metáfora pura a veces es fastidiosa, pero también devela otro aspecto de la literatura y de la realidad que, tarde o temprano, acaba por ser una experiencia inolvidable y reconfortante... al menos sucede así en el mejor de los casos... y, por cierto, me parece genial abandonar una lecura. Lo que tenga que ser, será en el momento que corresponda.

Cuando el alumno está preparado, aparece el maestro.

Saludos, colega.

Cordelia dijo...

Leí la Mujer en la muralla, me gusta más lo seductor de Laiseca como persona que su literatura, por ahora no voy a probar con Los Soria, dejemoslo ahí, dónde era que había quedado?
Un gusto leerlo, hasta pronto.

LEOFUMOPIO dijo...

Sapce o Isat cual era el canal donde Laiseca , contaba historias de terror?

mariano skan dijo...

Ojaral:Además de Piglia no conozco a otro, es su primer mentor.

María:es verdad, anda dando vuelta tanta reseña en la red que si uno le hiciera caso a todas ¿qué haría?

Strika: Pennac es un tipo muy inteligente, no hace mucho leí su libro sobre cómo dió él literatura en los colegios secundarios con características marginales, cuando le leía párrafos de EL perfume y los muchachos quedaban boquiabiertos. Muy bueno.

Humanoide: gracias por comentar, sabe Ud. que yo siempre sigo su blog del que he tomado varias recomendaciones.

Gracias Cordelia por pasar, me gusta ese NIck, (tan honesta con su padre que es ella)pasaré por el tuyo pronto.

chau a todos

mariano skan dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mariano skan dijo...

Leo. EL CICLO DE CUENTOS NARRADOS POR LAISECA ERA EN EL CANAL ISAT.

SALUDOS

Mónica dijo...

Confieso que esquivo los libros de más de 500 páginas. Y devoro, indiscriminadamente, aquellos de menos de 200. Siempre me he inclinado por la brevedad y parece ser algo incorregible. Definitivamente me perderé de leer Los Soria y muchas otras obras maestras.
Lo que prometo ya no perderme es tu blog, Mariano.
Saludos afectuosos

R. dijo...

La brevedad de un libro la aprecio en las novelas llamadas "de ideas" y las que están plagadas de metáforas.

El libro ideal es aquel que no le sobran ni faltan páginas. Por lo general, cuando una historia me engancha, puedo verme en la página 1000 agotado pero feliz, pidiendo que no se acabe. Un ejemplo: "2666"
de Bolaño.

Saludos,
R.

Andrómeda dijo...

Ya vendra el momento oportuno para este libro, Mariano. Yo me lo apunto, aunque espero conseguir una versión más sencilla de manipular... :)

Cristian dijo...

Hola Mariano,

Me apunto a ciertas obras ciclópeas, cuando el tiempo y mis brazos aguanten la carga.

Ya veremos.

Abrazo

e. r. dijo...

hola, mariano; ya habrá un día en que laiseca se ponga a relatar en un programa esta novela, digo, por lo menos tendrá unos mil programas. intenté varias veces leer su relatos pero reboté de todos, incluso el más corto; no así sin embargo con sus relatos orales: el bigote y el pucho, con la voz carrasposa, hacen magia. fuerza, que si sigue leyendo nos enteramos más del libro. saludos

mariano skan dijo...

Mónica: que grata sorpresa verla por aqui, la espero.

R.la novela más larga que leí es el Quijote y debo decirte que la cantidad de páginas es matemáticamente exacto. Tengo pendiente Masson & Dixon de Thomas Pinchon, que duerme en uno de los estantes más altos de mi biblioteca.

Andrómeda no se en que estarían pensando los editores a la hora de diseñar el volumen, supongo que en un lector que no se acueste con el libro o algo por el estilo.


Cristian: es una desventaja no poder llevarse lo libros a la cama aunque sea a la siesta que es poca e insuficiente.

E.R: son muy interesantes las notas que da pero tambièn revelan algunos aspectos de su vida algo tristes.


saludos a todos

De un paseo por los blogs

De un paseo por los blogs