miércoles, 27 de agosto de 2008

LA LECTURA LENTA

El libro de Philip Roth si que tiene veneno, destila de todo menos bondad ¿es que acaso los libros buenos emanan bondad? Esta palabra evoca aquel titulo del artículo de Borges Las bondades del Quijote. Si en algo estoy en desacuerdo con el maestro es con respecto al Quijote pero ese es otro tema. Para no olvidar, Eduardo Mendoza también escribe un artículo sobre el caballero de la triste figura en la que resalta la patética forma en la que está representado. A Mendoza, la lectura del Quijote, le causó mucha pena.

El lamento de Portnoy es ante todo un tratado sobre cómo se debe escribir una diatriba. Es un ejemplo sobre las acepciones de las siguientes palabras: corrosivo, virulento, ironía, parodia, sarcasmo, comedia, patetismo, correcto.

Días pasados, emitieron por cable, El resplandor, yo no sé quien se lleva los laureles de la actuación pero la mujer es sencillamente sensacional, con ese rostro pálido, enfermizo, soportando la violencia inusitada del loco de su marido que, a decir verdad, muy bien no la trató nunca, por lo que se puede inferir. Los ojos fuera de sí que pone la mujer alta y tan flaca como Olivia cuando ve al escritor con un hacha en la mano transmite todo el pavor que un protagonista debería sentir al ver una película de espanto o cuando ve desde el pasillo del hotel una puerta entreabierta y en ella a una persona disfrazada de oso, con máscara, orejas y ocico, arrodillado, sobre la entrepierna de un tipo que se halla recostado en una cama, apoyando los pies en la alfombra y ante la presencia de la mujer ambos se dirigen a ella con una mirada casual y es una imagen pervertida, tan pervertida, que causa risa.

El lamento de Portnoy es también un libro cómico. No paro de reírme porque confieso, aún no lo termino. Sin embargo hay una desventaja con los que no leemos directamente del inglés y agreguemos, otra desventaja, los que no leemos rápido . No paré de reírme fue la frase que impulsó al narrador de Cómo me reí , de Cesar Aira, a comenzar el relato breve que discurre sobre la falsa idea de que los libros que despiertan risas son ejemplares dignos de leer ( creo que acabo de inventar algo).

Algunos conocemos la historia del hombre que escuchaba a alguien reírse a carcajadas, se asomó a la ventana y vio al príncipe no sé cuanto enfrascado en la lectura del Quijote. Esa anécdota la leí en una de las introducciones, no recuerdo en qué edición.

El Lamento de Portnoy también posee elementos escatológicos, sexuales y psicoanalíticos.

El vientre duro de fulano, el semen volador de zutano y la tranferencia y empatía del narrador ante el invisible terapeuta.

Podemos estar de acuerdo con el narrador cuando despotrica contra las instituciones morales: matrimonio, paternidad, etc, etc. pero nos sentimos vagamente miserables y nos da vergüenza mirarnos al espejo: sucio burgués.

El Lamento de Portnoy me está hundiendo un dedo en las costillas y es extraño que un libro te haga sentir así, revelado, el cuarto del fotógrafo con la lamparita colorada, las babas del diablo de Cortázar, la fotografía que asoma lentamente.



12 comentarios:

Strika dijo...

Creo que ya te lo había dicho. Ese libro me hizo reír un montón. Y la frase de la nariz es sensacional.

A veces es bueno leer lento. Se disfruta más, ¿no?

Un saludo :)

R dijo...

A mí la flaca del resplandor me da un poco más de miedo que el escritor con hacha en mano, para no hablar del amigo imaginario del hijo de ambos, que habla desde el pulgar del pibe.

Confieso que Roth nunca me hizo reír demasiado, pero eso es lo de menos. Aunque hay escenas en El teatro de Sabbath bastante cómicas. Negras, pero cómicas al fin. Quiero decir, uno no sabe si reírse o no.

Muy bueno, gracias por compartirlo.

LEOFUMOPIO dijo...

Yo quiero reservar la lectura de El lamento , para más adelante . Hoy compre cuando ella era buena y terminando el libro, creo que comenzare el Lamento.
Has leído algo de Bellow?

mariano skan dijo...

De Bellow comencé a leer Las aventuras de Augie March y no pude terminarlo. ahora que lo escribo me doy cuenta que son más los libros que leí hasta la mitad que aquellos que terminé. El planeta de MR Sammler también fue un intento frustrado. ambos libros presentes en la biblioteca pública. Pero puedo decirte que después de leer a Roth debería volver a la carga con Bellow que, según dicen, es superior. Las aventuras de Augie Marcha también relata las infancia del ¿héroe? y describe a una abuela, se ve que la comunidad judía de escritores yankys se debían una revisión de sus lazos parentales.

La parte del resplandor que más me gusta es cuando el antiguo encargado del hotel le enseña a la "flaca" el almacén de avituallas:góndolas completas de frascos, jamones; estos muchachos no se privan de nada, pero ni tiempo para la gula.

LEOFUMOPIO dijo...

Hoy compre Ravestein de Bellow. Un libro más a la fila de pendientes , espero leerlo por el martes o Viernes.

Yo también dejo muchos libros por la mitad, a veces pasan meses y sigo con la relectura.

Ojaral dijo...

Yo diría que el 90% de la literatura yanqui no hace otra cosa que revisar sus lazos parentales, con mayor o menor fortuna. Vaya uno a saber por qué.
Saludos.

ericz dijo...

Lo quiero leer hace mucho y las pocas veces que entré con ganas y plata a una librería !no estaba!

Molly Bloom dijo...

Hace rato que estoy con ganas de leer algo de Roth y me fascinan los libros que me hacen reir, no es poca cosa estar hablando de todas esas cosas (instituciones, matrimonio, etc.) y criticar de una forma tan salvaje que generen humor cuando vemos cuán ridículos somos. Deja, sí, un sabor amargo ver que somos aquello mismo de lo que nos reimos y que ni bien cerremos el libro lo seguiremos siendo pero al menos a sabiendas de lo que somos, no todos pueden decirlo. Agendado para la próxima lectura, por ahora estoy con Matadero cinco y a punto de empezar La vida breve.
Saludos!

Hebert Zarrizuela dijo...

Mariano, tres cositas:

1) Quizá sea un síntoma de mi insensibilidad, pero la actriz de "El resplandor", sobre todo en la parte donde sostiene el bate y propina golpes absurdos al aire, me parece muy mala.
2) Véase tres.
3) Solamente leí "Herzog" de Bellow, y me gustó mucho. Creo que todo aspirante a escribidor debe leerla.
Un abrazo y gracias por estar.

Humanoide dijo...

ha sido humor...

ella tambien dijo...

temazo la herida de parís.
discazo exactas.

que linda la foto de cortázar

lo tuyo con los libros es cosa seria eh

un gusto tus letras, acá y allá.
gracias

beso

mhario dijo...

prueba

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