viernes, 18 de julio de 2008

DESPUÉS DE UNA NOVELA LARGA


¿Qué leo ahora? Todos los libros se me caen de las manos. Pero no fue la lectura de Bolaño, me pasa, usualmente con las novelas largas. Cuando leí El pasado estuve a la deriva varios días, me cuesta entrar en clima. Es entonces cuando aprovecho a picotear artículos, cuentos, blogs y escribo.

Moby Dick, aunque larga, no me dejó esta sensación de escurrimiento mental. Memoria ram 32mb.

Me doy una vuelta por la biblioteca pública y traigo, aunque sé que no las voy leer, Pastoral americana de Philip Roth y la primera de Cormac McCarthy,El guardián del vergel.
Pregunta: ¿ el título tiene algo que ver con la historia de Holden? pero mi desconocimiento del inglés me frena de golpe. ¿El guardián entre el centeno o el cazador oculto ? En todo caso debería leer la historia de McCarthy y sacarme la duda pero no quiero, gana la ignorancia.

Como hace frío me puse a pensar en los días calurosos. Específicamente en el verano, una estación en la que aprovecho a leer a brazo partido, contra reloj, porque quiero abarcar y saciarme a la vez.

Hace tres veranos atrás, estando en Las Grutas, me mandé a una casa de usados y urgué entre los cajones hasta que dí con Anatomía humana de Chernov, no la leí de sopetón, de noche me vence el sueño, pero la terminé rápido y pensé en los horrores que había elucubrado el escritor al pensar que, en un mundo poblado únicamente por mujeres, un hombre es un estorbo, una vaca lechera, un perseguido , un bocato di cardinali. Sin embargo, cualquier tipo habría imaginado todo lo contrario, de primera, para luego coincidir con los razonamientos que el narrador propone
a lo largo de la novela.

El narrador nos cuenta la historia de una peste que acaba con los hombres. La ciudad está vacía como en Soy leyenda, imagino ahora. El tiempo pasó su cepillo y me quedan imágenes: una mujer mantiene oculto al que parece ser el único hombre de la ciudad, tras unos altercados escapa y se interna en la llanura, es apresado por un grupo de mujeres que viven en un tren, lo utilizan como fecundador, cada día, una mujer hermosa lo masturba y guarda el licor preciado en un tubo de ensayo para fertilizar a otras y asi comenzar nuevamente la humanidad. Huye nuevamente, se interna en una casa de campo, convive con otras mujeres....

El frío me recordó esta novela y cuando voy hasta el anaquel a echarle una mirada observo que está junto a Fuegia, en la edición del diario La Nación, la tapa de un color azul patinado, que compré por cuatro pesos en una librería de saldo. En Fuegia si que hace frío.

1 comentario:

LEOFUMOPIO dijo...

Nuestras lecturas están compuestas de libros a medio terminar, libros que leímos en una noche y que jamás reseñaremos en un blog u otro medio.
Aunque digitalicemos nuestras lecturas, siempre existe algo que se nos escapa.

De un paseo por los blogs

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