sábado, 26 de abril de 2008

Después de terminar de leer La hora sin sombra y encontrarme con las manos vacías no era usual cuando leía novelas de Soriano. Lo que empezó siendo un relato potente tirado por varios corceles por el campo de la imaginación terminó en un barranco abrupto que lanzó a los caballos al precipicio.

Pero las lecturas son personales y los puntos de vistas son nada más que eso, puntos en un plano infinito. Entonces se comienza a hacer el balance de las novelas de Soriano, que son varias,
algunas novelas cortas se leen en el secundario para trabajar la irrupción del peronismo en la argentina. Como nadie, Soriano resumió la historia del movimiento en No habrá más penas ni olvido, tomando para el título el verso de la canción de Gardel y Lepera, pero ese no será su único verso extraído de la canción porteña también está Una sombra ya pronto serás, según los críticos, el libro más flojito de Soriano.

Su primer novela Triste, solitario y final es el proyecto más ambicioso de Soriano, un collage donde se incluyen el gordo y el flaco, Marlowe y él ( alter ego )no se por qué, y esto es muy personal e intuitivo, pienso que Paul Auster leyó la obra de Soriano, particularmente veo esta conexión con El libro de las ilusiones, donde el protagonista busca la pista de la vida y obra de un actor argentino de la década del 20 y 30.

Quedan en la lista de los libros por leer las novelas Una sombra ya pronto serás y A sus plantas rendido un león del que sólo leí el prólogo de la edición de Alfaguara escrito por Martini y del que quiero disentir en un ítem. Martini aduce que Soriano percibió el cambio en la política editorial de la década del 80 en adelante, para ello escribió novelas de argumentos sencillos pero no por ello vacíos, por el contrario, de una profundidad de la que no se puede salir sin rescate.
A las intrincadas historias de argumentos laberínticos o discursos repletos de neologismos y poéticas modernas Soriano, el vidente, vendió todo mientras estuvo con vida. Eso no se puede perdonar sin ponerle el mote de sencillo. ¿ Qué escritor argentino anterior a él se le parece? La pregunta podría hacerse de una manera más elegante.

Un amigo, recurriendo al crítico literario que tiene en su fuero interno, alega que Soriano escribió una gran novela a la que seccionó en varias partes. Lo cual no sería descabellado si pensamos en Saer y sus personajes recurrentes ( Tomatis, el matemático, Pichon Garay...) Agreguemos a ello los puntos en común que se encuentran en sus historias:
  • Carreteras.
  • Hombres con revólveres.
  • Acciones en estaciones de servico o gasolineras.
  • Escritores sedentarios.
  • Un pueblo chico
  • El peronismo
Hay que leer a Soriano. A la pregunta de más arriba me atrevo a contestar que Soriano es del tronco de Cortázar por narrador de historias que se detienen en detalles, mínimas, sugerentes, dislocadas. Se me ocurren estos adjetivos. y qué otros?

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