jueves, 3 de abril de 2008

4 DE ABRIL DEL AÑO 2007. AYER NOMÁS


por Mariano Perafán, maestro.

Una vez más el gobierno de Neuqen reprime con toda su cobardía a los docentes que solicitan un sueldo digno. Ésta vez la violencia se les va de las manos y muere Carlos Fuentealba. Pude haber sido yo, o alguno de los otros maestros que peleamos por lo que creemos que nos merecemos. Ser docente es mucho más que venir a la escuela y cumplir un pequeño conjunto de obligaciones. Ser maestro significa vivir la educación, vivir por una mejor educación y esforzarnos juntos por una justa distribución de los ingresos. Si la carrera docente solo significaría venir a dar clases cualquiera podría hacerlo. Esa es la enseñanza del docente Fueltealba, quien enseñó hasta en los últimos momentos de su vida. Él vivió por la educación y fue asesinado por pelear por lo que le corresponde. El gobierno neuquino es culpable y debe asumir su responsabilidad. Es imposible ser un buen educador si primero no se vive por ideales que involucren a mucha gente. No cometamos el error de olvidarlo o mirar para otro lado. El silencio implica complicidad. La mejor educación es la que se vive.

No hay comentarios:

De un paseo por los blogs

De un paseo por los blogs